La Selección venció por 1-0 al conjunto centroamericano, con un lindo gol de Gonzalo Higuaín. Lionel Messi dejó el campo por una lesión.
Argentina tuvo un ensayo general con luces y sombras
Desde el arranque, el combinado nacional manejó la pelota y el terreno, con Erik Lamela como variante, delante de Mascherano y Biglia.
A ellos se le adosaba Di María por el carril izquierdo, Messi por la derecha e Higuaín entre los centrales. La visita planteo el encuentro correctamente, intentando agruparse del medio hacia atrás, recurriendo al despliegue físico para cortar el toque argentino.
Pero en los primeros 20 minutos, las acciones se hicieron monocordes, el toque intrascendente y la dinámica se transformó en lentitud, hasta que Rojo se desprendió por su banda y forzó un centro que Otamendi conectó, pero el disparo se fue a centímetros del caño izquierdo de Escober. El gol de apertura llegó a los 31 minutos.
Ahí apareció Gonzalo Higuaín y su enganche en la “oreja” del área, derivó en una deliciosa definición sobre el portero, mostrando su contundencia en los últimos metros. La superioridad técnica de los albicelestes estaba latente y Marcos Rojo se perdió el segundo en otra jugada que nació de los pies de Messi, que Lamela asistió.
En el segundo, Alberth Elis tuvo el empate, pero le erró al arco, desnudando repetidas lagunas colectivas de la defensa. Ya sin Messi en la cancha y con los ingresos de Banega (le aportó dinámica), Gaitán y Agüero, la disposición táctica no varió. El Kun y Mercado pudieron aumentar en la misma jugada. Entraron Roncaglia, Cuesta y Maidana para sumar minutos.
El equipo ganó, pero mostró dos caras. La positiva: protagonista, desenvuelta y ganadora. Y la otra: dubitativa, inconexa y monótona por momentos.
Sabemos que nada puede ser definitivo en el momento del trabajo preparatorio, solamente esperamos que a la hora de la verdad, encontremos a un conjunto concentrado, fuerte, compacto, capaz y gana
