Cuando todo era desazón y Unión se imponía por 3-1, Banfield mostró su mejor cara. El equipo de Falcioni reaccionó a tiempo, en el momento más crítico del partido, y rescató un valioso empate de local, más desde el lado emocional que desde lo numérico, para llegar con buen ánimo al clásico con Lanús del próximo sábado.
Banfield reaccionó a tiempo y sumó un punto en Peña y Arenales
A una semana del clásico con Lanús, el Taladro le empató 3-3 a Unión luego de una desventaja de dos goles.
El Taladro mostró personalidad, carácter y tuvo su premio cerca del final. Es que sin jugar bien, se recuperó de lo que hubiese sido su quinta derrota seguida en el Florencio Sola y volvió a sumar de local después de dos meses de sequía para ponerle fin a la malaria.
El juego de Banfield no cambió demasiado, pero sí en cuanto a la actitud. Y en ese punto radica lo más importante que encontró el equipo en este 3-3 ante Unión.
En el primer tiempo, por ejemplo, el local tuvo apenas una situación de peligro: el gol de Jesús Dátolo, a los 26 minutos, tras un preciso centro de Gómez desde la derecha. Y la visita, en cambio, tuvo cuatro, tres bien resultadas por Arboleda, y recién la cuarta fue gol, gracias a la definición en libertad de Elías en el descuento.
https://youtu.be/cLq03gy9yTk
Ese golpe en el epílogo, sumado a la lesión de Jonás Gutiérrez que obligó el ingreso de Damonte, lo descolocó y lo pagó caro en el inicio del complemento. Unión, a pura contundencia, pasó a ganar 3-1, con un gol de cabeza de Troyansky y otro de Carabajal, de penal, por foul de Arboleda a Bou.
Ese último gol hizo emerger todos los fantasmas y los hinchas, que no veían sumar a su equipo de local, lo hicieron notar. Pero ahí, en el momento más duro, apareció lo mejor del Taladro, que se lo llevó puesto a Unión y llegó al empate, con un grito de Lenis a los 29 minutos y otro de Dátolo, su segundo personal, a los 35. Y por eso, teniendo en cuenta de desarrollo, Banfield lo festejó.
&n