Dramático partido en Avellaneda. Independiente realizó el gasto, pero no le alcanzó para ir a la Libertadores. Así, entró el equipo de Falcioni.
Lanús igualó con el Rojo y le dio una mano a Banfield
clavó el remate a media altura, lejos del alcance de Andrada. En los 10 minutos finales, el equipo de Holan lo justificó con otras dos apariciones del goleador y una de Benítez. El Granate se fue al vestuario con una cara completamente distinta a la que mostró en el arranque del partido. La vuelta, fue un calco de ese final frenético del local. Andrada, dos veces, le tapó un mano a mano a Rigoni y un cabezazo a Albertengo. Lanús estaba a la deriva, perdido y corriendo detrás de la pelota, pero por un error de Franco, llegó al empate. Silva capturó el mal pase del defensor y habilitó a Sand, que reventó el palo. El rebote fue para Aguirre, que desde afuera del área la puso arriba, con
Campaña fuera de acción. Independiente quedó tocado, aturdido por unos minutos y aún en ese desconcierto, nunca renunció a atacar. Y así llegó Rigoni, que se dejó caer ante el brazo de Herrera. Penal y roja a Aguirre por protestar. Barco se hizo cargo, pero Andrada le adivinó la punta -atajando el tercer penal consecutivo en el torneo-. El arquero Granate no ganó para sustos. Se lució ante los cabezazos de Sánchez Miño y Albertengo y un remate de Meza que iba al ángulo. Los últimos minutos se jugaron el área Granate, pero la pelota no quiso entrar. Así, Independiente va a la Copa Sudamericana, donde Lanús ya estaba clasificado de antemano.
