Centurión y Benedetto le daban la ventaja al Xeneize en la etapa inicial pero Olimpo reaccionó a tiempo y logró el empate en el complemento.
En Bahía, Boca lo ganaba, durmió y se lo empataron
del área que dio en Tobio y podría haber sido gol. Sobre el final de esa etapa, y cuando parecía que terminaban en cero, Centurión rompió el molde. Al volante lo faulearon sobre el lateral derecho y de ese tiro libre llegó su cabezazo en soledad por la izquierda para el 1-0 parcial. Un minuto después y favorecido por un rebote en Gago, Benedetto quedó mano a mano con Gabbarini y definió de manera exquisita picándola. Sin más opciones que salir a buscar el resultado, el equipo bahiense se plantó en terreno Xeneize para el complemento y tuvo recompensa. A los 16 minutos, Magallán erró un rechazo y metió la pelota en su propio arco. Y tres minutos después, Rossi salvó el empate. Sin embargo, a los 29, Cabral sacó una chilena de la galera e igualó el partido. Con la misma ráfaga que lo ganaba, pasó a empatarlo y se tuvo que conformar con ello. Poco importó, Boca ya es el campeón.
