El Xeneize le ganaba 1-0 a Huracán, pero en tiempo cumplido, con un penal dudoso, el Globo logró el empate y encendió la pelea por el título.
A Boca se le escaparon dos puntos en la última jugada
dejando a sus dos delanteros, Benedetto y Pavón, muy aislados del resto. Pablo Pérez y Fernando Gago nunca se afianzaron como los conductores del equipo y eso influyó en el desempeño de los atacantes, que tuvieron pocas situaciones
de peligro, especialmente en el primer tiempo, donde los avances hacia el arco de Marcos Díaz fueron escasos. Justamente, durante esa etapa, la más clara del elenco de los Barros Schelotto llegó con un remate desde lejos de Jara que rozó el travesaño. En la otra importante, también participó Jara, con un centro que
Benedetto no llegó a conectar. Huracán, más preocupado por lo que podía hacer su rival, generó poco durante la etapa inicial y sólo se acercó con un remate de Pussetto y con aproximaciones de González y Romero Gamarra. El trámite del encuentro continuó por los mismos carriles durante el complemento, aunque con un Boca más ambicioso, pero sin claridad. Y por eso el gol de Benedetto, a los 29, nació del error de un rival y no de una jugada hilvanada. El Pipa capturó un mal rechazo de Cosciuc y tras sacarse un rival de encima, fusiló a Díaz para poner el 1-0 necesario. Con ese gol, Boca parecía encaminarse a la victoria, pero no lo liquidó a tiempo y en la última jugada lo pagó caro con la falta de Rossi a Montenegro. Ahora, tras el empate de anoche, Boca espera dos traspiés de River para seguir como puntero del torneo.
