La obesidad, la anorexia, la bulimia y la celiaquía son las temáticas centrales de los encuentros que se dan en todos los niveles educativos.
Trabajan en las escuelas los trastornos de alimentación
diferentes trastornos. Las actividades varían según la edad de los alumnos, “con los más chicos se organizan juegos para hacer hincapié en valores como el de compartir la mesa con la familia, y si son más grandes se tocan temas que van desde lo nutricional hasta la prevención de desórdenes alimenticios como la bulimia, anorexia y obesidad”, explicó el director de Seguridad Alimentaria, Augusto Pisano. Mientras que los más pequeños aprenden sobre alimentación al dibujar comidas saludables en una fotocopia de un plato con cubiertos, los adolescentes trabajan más de
manera teórica a través de experiencias propias o de conocidos, reflexionando también sobre los cánones de belleza y estética que, a veces, influyen a la hora de tener una correcta alimentación. Además, en muchos casos realizan también talleres de cocina para ahondar en los contenidos. “Estos talleres arrancaron en las instituciones del Programa Acompañar, pero como vimos que tenían trascendencia, lo replicamos en las escuelas, donde la demanda también vino por parte de los docentes. Cada semana vamos rotando los barrios y la idea es cubrir todos los colegios”, informó Pisano.
