El delantero se sumó ayer a los entrenamientos del Taladro e inició su segundo ciclo en el club. “Es lo único que le faltaba a mi carrera”, dijo.
Cvitanich regresó a Banfield y cumplió su último sueño
sor Gustavo Otero. “Quiero ponerme bien para ayudar al equipo. Para mí eso es fundamental”, dijo ilusionado. La alegría del Cvitanich se le notaba en el rostro, no podía ocultarla, y se mostró muy predispuesto a sacarse fotos, dialogar con los hinchas y hablar, por casi veinte minutos, con los periodistas presentes.
El goleador soñaba con este regreso hace años y ayer lo transformó en realidad, luego de destrabar su salida del Miami FC, club en el que tenía contrato vigente. Y su sonrisa lo reflejaba. “Quería disfrutar más del fútbol en mi última etapa porque ya estaba un poco cansado, y acá lo haré seguro. Es mi segunda casa”, señaló. Por esas ganas contenidas, Cvitanich arregló rápido los números con el presidente del club, Eduardo Spinosa, y un par de charlas alcanzaron para arreglar el contrato que vinculará al atacante por 18 meses con el club. “No podía venir y poner pretensiones, nunca hubiese hecho eso. Yo no quería que Banfield ponga un peso y por eso arreglé mi salida de Miami”, comentó el goleador, uno de los hijos mimados del Taladro, que regresó a su segunda casa para cumplir su último sueño como futbolista. “Ojalá sea peleando cosas importantes”, concluyó.
