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19 de octubre de 2026
Experiencias positivas.

La peluquería inclusiva de Llavallol: "Necesitamos que los chicos accedan al servicio"

Hernán Topia, psicólogo y especialista en discapacidad y dueño de Tijeritas en Lomas busca transformar la experiencia del corte de pelo a niños y niñas con TEA.

No todos los niños viven de la misma manera una misma experiencia. Con esa premisa, Hernán Topia, psicólogo especialista en discapacidad y dueño de la peluquería Tijeritas de Lomas de Zamora, logró combinar su profesión con una necesidad concreta: cortarse el pelo. Los ruidos, el contacto físico, la caída del cabello, la espera o los cambios de ambiente pueden generar miedo, ansiedad e incomodidad.

"Muchos de los chicos que tienen discapacidad se encontraban con muchas dificultades para poder acceder al corte de pelo y es un servicio básico, indispensable", detalló.

A partir de su experiencia profesional, comenzó a conocer las dificultades que atraviesan las familias para resolver una actividad que suele pasar inadvertida, pero que puede representar un desafío diario. "Muchos padres tenían que esperar a que su hijo se duerma o lo tenían que estar persiguiendo por todos lados, a la fuerza. En una situación de crisis, muchas veces de muchísimo desborde, de angustia y de ansiedad", relató.

Hernán Topia, psicólogo especialista en discapacidad y dueño de la peluquería.

Un proyecto que nació de una búsqueda compartida

Topia y su esposa, farmacéutica, comenzaron a imaginar un emprendimiento en común durante el noviazgo. La idea era encontrar un servicio en el que pudieran involucrarse sin abandonar sus respectivas profesiones y, al mismo tiempo, generar una diferencia en la vida de otras personas.

Así nació Tijeritas, ubicada en el shopping Portal Lomas de Llavallol, una peluquería que incorpora conocimientos y estrategias vinculados con la discapacidad para adaptar la experiencia del corte de pelo a las necesidades de cada niño. "Emprendimos no solamente el hecho de poner una peluquería, que para nosotros es totalmente nuevo, sino también de cómo introducimos ciertas estrategias, ciertos recursos que se suelen aplicar puertas adentro del consultorio, pero que cuesta muchísimo que se puedan implementar en los servicios, como es el servicio de la peluquería", señaló.

Como no todos los niños viven de la misma manera una misma experiencia, en lugar de esperar que sean ellos quienes se adapten a las condiciones habituales de una peluquería, el equipo busca modificar el entorno y la atención para que puedan transitar el corte de una forma más cómoda y segura.

"Un servicio para todos. Acompañando experiencias positivas".

Recursos para acompañar la experiencia positiva en la peluquería

En Tijeritas, la atención contempla diferentes herramientas que permiten responder a las necesidades sensoriales, emocionales y comunicacionales de cada niño. Entre ellas se encuentran las mantas de peso, que pueden brindar una sensación de contención a quienes buscan ese tipo de estímulo; las viseras, para reducir las molestias relacionadas con la caída del cabello, y los auriculares aislantes, que ayudan a disminuir el impacto de los sonidos.

Otro de los recursos fundamentales es la agenda visual, que permite anticipar los pasos del corte y comprender qué está sucediendo y qué ocurrirá después. "Necesitamos que los chicos comprendan qué es lo que están haciendo y cuál es el próximo paso", explicó Topia.

El acompañamiento comienza incluso antes de llegar al local. A través de WhatsApp, las familias pueden recibir una historia social: un recurso que permite mostrarle al niño, mediante imágenes y explicaciones, adónde irá, quién lo atenderá y qué sucederá durante el corte. Además, quienes lo deseen pueden acercarse previamente a conocer el espacio, sin compromiso, para familiarizarse con el ambiente y disminuir la novedad del lugar.

Tienen herramientas según las necesidades sensoriales, emocionales y comunicacionales de cada niño.

El trabajo conjunto con las familias

Para Topia, los recursos materiales son importantes, pero no alcanzan por sí solos. La experiencia requiere conocer a cada niño y construir una estrategia individualizada junto con su familia y el equipo de peluqueros.

Por eso, antes del turno. Tijeritas solicita información sobre las sensibilidades sensoriales, miedos, experiencias previas, preferencias, formas de comunicación y estímulos que pueden ayudar o generar incomodidad. También se comparten fotografías y videos del espacio y sus trabajadores.

"Nosotros por sí solos no podemos hacer nada. Necesitamos que tanto Tijeritas, el equipo de peluqueros, puedan trabajar en conjunto con las familias", sostuvo. La propuesta se presenta bajo una consigna: "Un servicio para todos. Acompañando experiencias positivas". La idea es que cada niño pueda vivir el corte de pelo de una manera respetuosa, sin presiones y de acuerdo con sus propios tiempos.

De la inclusión a la convivencia con la diversidad

En su mirada, Hernán distingue entre la buena voluntad y la preparación necesaria para brindar una atención adecuada. Reconoce que existen peluquerías en las que los profesionales atienden con paciencia y empatía, pero considera que esos gestos deben acompañarse de conocimientos y herramientas concretas.

"Una buena práctica no solamente es voluntad", afirmó y agregó que "no solamente se necesita de voluntad, también se necesita de conocimiento". Desde esta perspectiva, el propósito también pasa por revisar cómo se entiende la relación con las personas con discapacidad. "Una cosa es ser inclusivo. Y otra cosa es poder convivir con la diversidad. Porque ¿quién soy yo para incluir a un otro? Lo importante es aprender a convivir con la diversidad", expresó.

Esa idea atraviesa el proyecto: reconocer que cada persona tiene necesidades diferentes y que los servicios cotidianos pueden transformarse para contemplarlas.

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