Ilona Staller fue una actriz porno que dominó la escena mediática internacional bajo el apodo de Cicciolina en los ’80 y los ’90, incluso llegó a ser diputada en Italia y llegó a la Argentina para el Bailando por un sueño. A los 73 años, vive en la austeridad económica.
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En qué anda la Cicciolina, la actriz porno que pasó por el Bailando por un Sueño
La Cicciolina fue actriz porno, diputada en Italia y hasta fue parte del Bailando por un Sueño. Actualmente vive lejos de la fama y con problemas económicos.
La vida de Ilona Staller comenzó en Budapest el 26 de noviembre de 1951. Creció en un entorno familiar marcado por la influencia de su padrastro, quien ocupó el cargo de ministro del Interior de Hungría.
A los 20 años, mientras trabajaba como camarera en el hotel Intercontinental de Budapest, el Servicio Secreto de Hungría la reclutó bajo el nombre clave de Ladybug, para conseguir información a turistas extranjeros.
“Se acercaron tres hombres y me preguntaron si quería ganar más dinero. Allí me dijeron que me hiciera amiga de los comerciantes, empresarios y ministros para preguntarles el motivo de su viaje”, explicó la actriz.
Tras salir de Hungría, la modelo se radicó en Italia tras contraer matrimonio con Salvatore Mercuri. Su salto a la fama ocurrió en 1973 de la mano del conductor Riccardo Schicchi, quien le brindó un espacio radial para interacciones con el público.
Fue allí donde bautizó a sus seguidores como Cicciolini o Ciccioline, nombre que se convirtió en su marca registrada. A partir de 1976, su carrera se expandió al cine para adultos y, una década después, dio el salto a la política al ser electa diputada en el Parlamento italiano en 1987.
Su paso por Argentina y el Bailando por un Sueño
Su primera visita ocurrió el 20 de agosto de 1990 en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde fue recibida por una multitud de periodistas y estuvo en el programa de Susana Giménez. Retornó al país en 1997 y en 2008, cuando integró el certamen Bailando por un Sueño en El Trece.
Actualmente vive en la ciudad de Roma y aunque busca retomar su antigua gloria mediante las redes sociales, el paso del tiempo impone nuevas restricciones.
Mientras que insiste en que sus ingresos actuales resultan insuficientes y sostiene sus reclamos ante las autoridades italianas con la esperanza de recuperar la estabilidad financiera de otros tiempos.