En su mejor partido del torneo, Temperley superó a Newell’s y aseguró su lugar en la máxima categoría. Figueroa y Esparza anotaron los goles.
El Celeste logró la salvación con una gran producción
Con actitud y una gran producción, venció por 2-0 a un apático Newell’s y, beneficiado por el empate de Argentinos (ante Lanús), pudo soltar un grito que tenía atragantado hace varias semanas: ¡Temperley es de Primera!
El Celeste hizo los méritos necesarios para terminar la jornada con los festejos de la salvación. No sólo porque jugó el partido con actitud, sino porque además lo hizo con una idea clara de juego y siempre con la mira puesta en el arco defendido de Luciano Pocrnjic.
Siempre lo fue a buscar. Eso le permitió dominar de entrada el encuentro. Con las sociedades Fernando Brandán-Alexis Zarete y Gabriel Esparza-Gonzalo Escobar, el Celeste complicó bastante por las bandas en los primeros 45 minutos, pero el marcador no se abrió y la incertidumbre seguía latente.
Sin embargo, en el inicio del complemento, el gol de Lanús ante Argentinos hizo estallar al Beranger e inmediatamente, antes de que se disipara ese festejo, el gol salvador de Marcos Figueroa destacó el desahogo máximo de todos los hinchas.
Con la ventaja, Temperley ganó en tranquilidad, pero siguió enfocado en el arco rival y, a los seis minutos, liquidó el partido con el gol de Esparza.
A partir de ese momento, con un 2-0 y ante un Newell’s inexpresivo, Temperley esperó con ansias la finalización del encuentro para desatar la fiesta, un festejo que se hizo esperar más de la cue
