A 50 años de la dictadura militar, distintas historias se dan a conocer para reconstruir el impacto que tuvo aquella época en el país. En Lomas de Zamora, una de las heridas que sigue abierta fue el cierre de la Escuela de Teatro local, una institución que supo formar a numerosos actores, directores y trabajadores de la escena.
El recuerdo del cierre de la Escuela de Teatro de Lomas, a 50 años de la dictadura militar
La institución formó a actores y directores de la región. Una egresada recordó el impacto que tuvo su clausura en la vida cultural de Lomas de Zamora.
La escuela, que dependía de la Dirección de Enseñanza Artística de la Provincia de Buenos Aires y funcionaba en la Avenida Yrigoyen al 9200, se convirtió durante años en un espacio de referencia para la formación artística. Su cierre a causa de la dictadura militar significó la pérdida de un ámbito de enseñanza y el desarrollo del teatro independiente.
Una de sus egresadas es Claudia Eichenberg, quien finalizó sus estudios en 1974. La vecina recordó que el cierre tuvo un impacto en la vida cultural del distrito. “Lomas de Zamora perdió un lugar de enseñanza de gran prestigio y jerarquía, que dio a nuestra comunidad grandes actores, directores, escenógrafos y personas que gestionaron el teatro independiente”, señaló.
Y es que, a partir de la clausura de la escuela, muchos vecinos que deseaban estudiar teatro debieron viajar a la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, el legado de la institución siguió vivo en el trabajo de quienes se formaron allí: muchos egresados lanzaron proyectos teatrales, participaron en festivales nacionales e internacionales y crearon salas y espacios culturales que aún se mantienen activos en la actualidad.
“Tengo los mejores recuerdos de mi paso por esta escuela. Teníamos maestros y maestras excelentes y aprendimos a ver la vida de forma diferente”, admitió, y luego agregó: “Venían personas de barrios humildes. Recuerdo un compañero que era recolector de basura y era un lujo de actor. Todo eso se perdió”.
Un aporte para Lomas de Zamora
Con el paso de los años, Eichenberg decidió continuar el camino artístico y hoy dirige el Teatro de las Nobles Bestias, un espacio que busca sostener la formación teatral. “Crear un lugar para que todos puedan estudiar, investigar y producir fue un modesto aporte ante el cierre de aquella escuela”, explicó.
Y, para cerrar, les dejó un mensaje a las nuevas generaciones: “Lo único que sirve es el trabajo y el estudio. Juntarse con pares, proyectar, discutir y elegir obras que nos conmuevan. La adversidad nos obliga a ser creativos y eso también nos fortalece”.