Orgullo local.
Empezó cantando en la cancha de Los Andes y llegó a codearse con la elite del tango
Rubén Améndola era un nene, el Gallardón aún no existía, pero ya estaba cantando tango. La vida lo llevó hasta figuras como Alfredo De Angelis y Julio De Caro.
Por
Aníbal Manzi
