Desde Lomas de Zamora, Lucas Simó hace 18 años que cada verano viaja a Mar del Plata para cuidar la vida de miles de turistas en el mar y en esa labor le salvó la vida a un nene de 7 años sin signos vitales.
Lucas Simó trabaja hace 18 años trabaja en Mar del Plata. El rescate se viralizó y derivó en un reconocimiento por parte del Intendente de La Feliz.
Desde Lomas de Zamora, Lucas Simó hace 18 años que cada verano viaja a Mar del Plata para cuidar la vida de miles de turistas en el mar y en esa labor le salvó la vida a un nene de 7 años sin signos vitales.
Su vocación nació en 2007, cuando decidió realizar el curso de guardavidas en la Cruz Roja Argentina filial Lomas de Zamora. Lucas tuvo una exigente formación con materias como natación, salvamento aplicado, primeros auxilios y RCP. “Realmente me preparó para enfrentar situaciones reales”, explicó.
Al finalizar el curso, Simó realizó las prácticas obligatorias en las playas de Mar del Plata. Allí, junto a otros aspirantes, participó en tareas de prevención, rescates y primeros auxilios. “Esos días me alcanzaron para darme cuenta de que quería trabajar de esto ya que podía ayudar a otros”, recordó.
En 2008, ya egresado, ingresó al cuerpo de guardavidas de Mar del Plata: desde ese momento vivió de las más diversas situaciones. “Los guardavidas nunca sabemos con qué nos vamos a encontrar cada día”, señaló Lucas, y remarcó la importancia del entrenamiento constante para estar aptos físicamente para la labor.
Durante el verano, miles de turistas llegan a las costas argentinas y el rol preventivo de los guardavidas es fundamental. Lucas insistió en que las personas que asisten a la playa deben “localizar el puesto del bañero, mirar la bandera para conocer el estado del mar y meterse al agua solo en las zonas permitidas”.
A lo largo de su carrera, Lucas participó en numerosos rescates, algunos de gran complejidad y fuerte impacto emocional. “El guardavida trabaja en equipo, dejando todo por el otro”, afirmó, resaltando el compromiso colectivo de la profesión.
Este último verano vivió uno de los momentos más intensos de su trayectoria, cuando junto a sus compañeros logró salvar la vida de un nene de 7 años que se encontraba sin signos vitales. El rescate se viralizó y derivó en un reconocimiento por parte del Intendente de Mar del Plata. “Son esos momentos los que nos hacen sentir que amamos esta profesión”, concluyó el guardavida lomense, a pura emoción.
Si bien la efeméride se celebra cada 14 de febrero, en Mar del Plata se conmemora el 4 de febrero en honor a Guillermo Volpe, quien falleció en 1978 tras realizar un rescate en Playa Grande.