A Banfield le cuesta encontrar una regularidad en el Torneo Apertura y su punto más flojo está en la producción del equipo en condición de visitante, ya que perdió los tres partidos que disputó afuera del estadio Florencio Sola en lo que va del año.
A pesar de victorias resonantes, el Taladro sumó poco afuera de casa desde la llegada de Pedro Troglio y arrastra una mala racha en el Torneo Apertura.
A Banfield le cuesta encontrar una regularidad en el Torneo Apertura y su punto más flojo está en la producción del equipo en condición de visitante, ya que perdió los tres partidos que disputó afuera del estadio Florencio Sola en lo que va del año.
Este dato toma relevancia a horas del partido ante Rosario Central, en el Gigante de Arroyito, por la fecha 10 del actual certamen, donde el elenco dirigido por Pedro Troglio deberá cortar la mala racha y recuperarse de lo que fue el traspié ante Gimnasia de La Plata en su casa.
Banfield perdió los tres partidos que jugó de visitante: 0-1 ante Sarmiento, en Junín; 0-1 ante Belgrano, en Córdoba; y 1-3 frente a River, en el Monumental. Estos números, justamente, no le permitieron despegar de la zona complicada, más allá que de local sumó 10 de los 18 puntos en juego.
Por eso, en lo que resta de la fase regular, el objetivo principal para el Taladro pasará por mejorar su performance de visitante en su misión de alejarse de la zona roja del descenso y poder clasificar a los playoffs.
Desde su llegada, Troglio logró victorias importantes de visitante, como la que consiguió ante Newell’s, en Rosario, la que logró frente a Independiente, en Avellaneda, y la última contra Independiente Rivadavia, en Mendoza. Sin embargo, no pudo sostenerlo en los demás partido y hoy es una de las cuentas pendientes del DT.
A pesar de estas tres alegrías, que resultaron claves para salvarse del descenso en la temporada pasada, no encontró una regularidad en esa condición y por eso su efectividad, hasta el momento, es del 30,3% de los puntos ganados afuera del Lencho Sola.
Esto se debe a que, de los ocho partidos restantes, perdió siete y apenas empató uno, con una seguidilla de cuatro sin ganar de visitante. Por eso, en lo resta del torneo, deberá mejorar en esa faceta y la primera prueba será ante Central, en Rosario.