Madre e hija de Temperley están más unidas que nunca gracias a un emprendimiento que las sorprendió a ambas y hoy juntas se sienten felices de trabajar en la tienda holística artesanal Achaiah que arrancó hace unos seis años casi de casualidad. Ellas son Patricia Scarfo y Bárbara Olivera: juntas contaron su linda historia.
"El emprendimiento lo creó mi hija Bárbara en la pandemia mientras trabajaba dictando clases de música online porque ellas es profe de música", comenzó contando la Patricia orgullosa.
Como Bárbara había hecho varios cursos de velas, jabones, esencias, aromaterapia, sahumo y tenía conocimiento en piedras naturales decidió en pleno 2020 hacer algo con esos conocimientos, así que arrancó sola y de a poco comenzó a vender primero a los conocidos, a la familia y amigos.
"Ella comenzó a averiguar donde comprar los insumos, dio con un kit emprendedor que traía cera, esencias y frascos para crear unas 10 velas de soja aromáticas y con mucho entusiasmo puso manos a la obra", recordó la mamá que vio todo el proceso y el nacimiento del emprendimiento que hoy comparten.
Todo se vendió rápidamente, así que Bárbara siguió adelante y realizó más cantidad de velas para vender. Luego, creó la página de Facebook y de Instagram @tiendaachaiah
La producción nació en Temperley
Gracias a la difusión en redes sociales, los pedidos comenzaron a generarse más intensamente. "Tenía que producir más cantidad así que decidí ayudarla entonces fue en ese momento que se inició el emprendimiento familiar de madre e hija", recalcó Patricia.
Velas de molde, en vasos, gourmet (que son las que simulan ser postres), difusores con varillas home spray, jabones y sahumos, eran parte de los pedidos que había que preparar y comenzaron a hacerlo de a dos para llegar a todas las entregas.
"Luego recibimos muchos pedidos de velitas para souvenir de cumpleaños, casamiento, baby shower, comunión, bautismo, así que teníamos bastante trabajo", recordó la mamá emprendedora de Temperley, quien además añadió: "En un momento mi hija vio una publicación de un feria que buscaba emprendedores y así empezamos a ir a ferias en 2021 cuando ya estaba autorizado hacer encuentros al aire libre pos pandemia".
Se animaron a exponer en una feria y luego se sumaron a muchas otras porque vieron que les iba muy bien. "Era todo nuevo para nosotras, así que anduvimos por varios lugares de Lomas y Temperley, hasta que llegamos a Turdera", comentaron las chicas que en 2022 ingresaron a los Artesanos de Turdera con un puesto en donde quedaron fijas todos los domingos en la Plaza San Martín.
"Nos encantó el lugar, la gente y aparte es un barrio conocido para nosotras porque Bárbara fue al Instituto Santa Inés de Turdera donde hizo la primaria y secundaria. Luego conocimos Casanegra donde fuimos invitadas para hacer seminarios de aromaterapia y fueron experiencias maravillosas de las que estamos muy agradecidas", destacaron.
El trabajo actual que hacen en conjunto
Actualmente, Bárbara sigue dictando sus clases de música, pero en la academia Enciclomúsica de Lomas, y también estudia en el Conservatorio Julián Aguirre de Banfield. Por su lado, Patricia que siempre fue ama de casa, pero se dedicaba a vender productos cosméticos de marcas reconocidas se abocó al proyecto de la tienda holística artesanal por completo.
"Ahora nos incorporamos al Circuito de la Turderita que engloba a todos los comerciantes y emprendedores de la zona. Allí damos a conocer nuestros productos, nos ayuda mucho con la difusión, es muy lindo recibir colaboración en estos casos donde todo se hace a pulmón y con mucho esfuerzo", dijo Patricia al recordar que también estuvieron participando de la feria ambiental de Lomas que se realiza en el Parque Finky y en la Plaza Grigera "porque nuestros productos son ecológicos, apto veganos y cruelty free".
Ambas aseguran que están muy felices de compartir el emprendimiento que es algo que surgió, no se lo propusieron: "Tienda Achaiah fue creada por Barby con mucho amor y dedicación, que hasta el día de hoy nos encanta y nos da muchas alegrías", concluyó la mamá que aportó su parte para que su hija pueda continuar con el proyecto.
Sus productos son ecológicos, apto veganos y cruelty free.