Los vecinos que hace meses reportan los ataques de una jauría de perros en Llavallol, Turdera y Temperley impulsaron una denuncia colectiva en Fiscalía para intentar destrabar la intervención de las autoridades, a traves de una publicación en redes sociales.
La campaña comenzó a circular en los últimos días bajo el pedido de realizar presentaciones individuales por correo electrónico. Según explicaron sus impulsores, desde Zoonosis les solicitaron contar con un número de denuncia formal de UFI para poder intervenir sobre el caso.
La problemática ya había sido expuesta públicamente y en septiembre pasado los vecinos habían iniciado una campaña de firmas para reclamar medidas frente a los ataques que, según sus testimonios, se registran desde 2023. Ahora piden hacer las denuncias via email a [email protected]
“Cuantos más mails entren a la Fiscalía, más rápido nos asignan el número de causa para destrabar la intervención”, señalaron los impulsores de la nueva campaña.
El objetivo es que los distintos episodios denunciados queden incorporados formalmente a una investigación y que, con ese número de expediente, puedan solicitarse las medidas correspondientes.
Vecinos de Llavallol, Turdera y Temperley denuncian los reiterados ataques.
Los vecinos vienen denunciando ataques contra gatos durante la madrugada. Incluso algunos aseguraron haber registrado mediante cámaras de seguridad cómo los perros persiguen y atacan a los animales.
En noviembre de 2025, La Unión había recogido testimonios de damnificados que aseguraban que los perros atacaban en manada y despedazaban a los gatos. También se había informado sobre un episodio en el que una mujer estuvo a punto de ser mordida mientras sacaba la basura.
Una jauría que volvió a aparecer
Los vecinos sostienen que el objetivo no es solamente proteger a las mascotas, sino también prevenir nuevos episodios que puedan poner en riesgo a las personas.
La jauría ya había sido registrada durante ataques nocturnos y, según los testimonios reunidos por este medio, algunos vecinos incluso sospechaban que los perros podían tener un dueño que los soltaba durante la madrugada. Hasta el momento, esa identificación no había podido concretarse.