Con el aval de una década visitando cada semana las salas del hospital, las Cuentacuentos del Gandulfo siguen sumando espacios siempre con el objetivo de robar sonrisas, despejar la mente y alejarse, a través de una historia narrada, de ese espacio donde las personas llegan para atender su salud, operarse o quedar internados.
Lo que comenzó con una actividad únicamente para los nenes de la guardia, con el correr de los años se fue extendiendo a distintas áreas del hospital y comenzaron a narrar cuentos también para los adultos. Por eso, desde este miércoles, las Cuentacuentos del Gandulfo visitan la sala de salud mental para que esas personas puedan distenderse escuchando una linda narración oral de la mano de las profesionales que se han capacitado y formado para hacer su trabajo voluntario de la mejor manera.
Luego de las vacaciones, las Cuentacuentos retomaron las actividades en febrero con el objetivo de encarar un nuevo año lleno de desafíos y sin duda el área de salud mental de adultos del hospital es uno de ellos. Adriana Molina que es la fundadora del proyecto contó: "Hoy miércoles fue la primera visita a esa sala y estamos contentas de haber sumado e incorporado a más personas que a pesar de la situación personal que significa estar en un hospital nos pueden escuchar, mirar y porque no divertirse un rato".
El crecimiento y la preparación de las Cuentacuentos del Gandulfo
Las narradoras orales que son parte del proyecto deben preparar sus relatos con antelación y siempre teniendo en cuenta a qué pacientes irán dirigidas las historias por contar. "En el caso de los pacientes adultos de salud mental son cuentos seleccionados cuidadosamente", aseguró Molina.
En general, los cuentos que se preseleccionan "apuntan a los vínculos, la comunicación, los valores", detallaron y agregaron las cuentacuentos: "Tienen un carácter esperanzador, gracioso. Son cortos y de sencilla comprensión".
Además, Molina destacó que en el caso del área de salud mental, las narradoras van a estar siempre supervisadas por una psicóloga. "Son dos habitaciones y narramos para unas cinco personas", contó.
Las narradoras visitan varias zonas del hospital en la actualidad, entre ellos el sector de cirugía pediátrica donde los menores están allí antes de ingresar al quirófano y la labor de ellas es poder entretenerlos para que no vayan nerviosos a la intervención.
También están presentes en los cursos de preparto que brinda el hospital y para cumplir con todo ello, se capacitan contantemente para brindar un servicio mejor cada día.
Además cuentan con las narradoras de adultos que visitan Oncologia, Hemoterapia, Ginecología, Maternidad, PAMI y ahora Salud mental.