La fiscalía que investiga el crimen de Miqueas Arizpe solicitó la elevación a juicio de la causa contra los hermanos Cristian Gabriel Assat y Marcelo Ezequiel Assat, acusados de asesinar al joven el pasado 23 de febrero pasado en Villa Centenario.
Los acusados tienen prisión preventiva por el asesinato ocurrido en Villa Centenario. Ahora, la decisión quedó en manos del Juzgado de Garantías.
La fiscalía que investiga el crimen de Miqueas Arizpe solicitó la elevación a juicio de la causa contra los hermanos Cristian Gabriel Assat y Marcelo Ezequiel Assat, acusados de asesinar al joven el pasado 23 de febrero pasado en Villa Centenario.
El pedido fue presentado por la UFI 19 de Lomas de Zamora, que consideró agotada la etapa de instrucción y entendió que existen pruebas suficientes para que ambos imputados sean sometidos a un debate oral y público por el delito de "homicidio agravado".
Con esta presentación, el expediente ingresó en una nueva etapa procesal y ahora será el Juzgado de Garantías interviniente el que deberá resolver si hace lugar al requerimiento fiscal o si dispone nuevas medidas antes de enviar la causa a juicio.
Los dos acusados permanecen detenidos con prisión preventiva desde que la Justicia entendió que existían riesgos procesales para concederles la libertad mientras avanzaba la investigación.
Los hermanos Assat habían sido arrestados durante un allanamiento realizado por efectivos de la Policía Federal Argentina en una vivienda de Villa Fiorito, donde además fueron secuestrados teléfonos celulares que quedaron incorporados al expediente como elementos de prueba.
Durante las indagatorias, uno de los imputados negó haber participado del ataque, mientras que el otro admitió haber estado presente en el lugar del hecho, aunque sostuvo que nunca tuvo intención de matar a la víctima.
Miqueas Arizpe fue asesinado el 23 de febrero pasado frente a un kiosco de Villa Centenario, donde, de acuerdo con la investigación, los agresores llegaron al lugar a bordo de un Volkswagen Golf, descendieron del vehículo y atacaron a la víctima a golpes antes de asestarle al menos una puñalada.
El joven fue trasladado de urgencia por un vecino hasta la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Fiorito, donde murió pocos minutos después de ingresar.
Para los investigadores, el homicidio habría sido un ajuste de cuentas previamente planificado, motivado por un conflicto anterior entre la víctima y uno de los acusados.
Si el Juzgado de Garantías hace lugar al pedido formulado por la fiscalía, la causa será remitida a un Tribunal Oral de Lomas de Zamora, que tendrá a su cargo el juicio en el que se definirá la responsabilidad penal de los hermanos Assat por el asesinato.