La Selección Argentina logró una de esas victorias que se recordará por muchos años luego de dar vuelta la historia ante Egipto y avanzar a los cuartos de final del Mundial 2026. Por eso, luego del encuentro, Lionel Messi fue claro y remarcó que fue “increíble” lo que logró la Albiceleste.
El astro rosarino marcó el gol del empate 2 a 2 a los 82 minutos para creer que la épica del triunfo era posible después del 0 a 2 en contra, algo que más tarde se concretaría con el gol agónico de Enzo Fernández. Y por eso, la emoción post triunfo no se pudo esconder.
Messi reconoció que sacaron adelante “una brava” en el Atlanta Stadium y remarcó: “Fue muy emocionante haber podido dar vuelta el resultado. Volvimos a sufrir muchísimo, pero esto es el Mundial y todos los partidos se están dando de la misma manera, todos son muy igualados. Muy felices”.
Y en esa línea, el capitán de la Selección Argentina ponderó lo que hicieron junto a sus compañeros, ya que dieron vuelta un resultado muy adverso -con dos goles abajo- en los últimos 20 minutos del encuentro, y volvió a reiterar que el equipo “nunca deja de competir” en los partidos.
“Este grupo no baja nunca los brazos y lo demuestra partido tras partido. Nunca deja de competir, de intentarlo. Hoy se nos puso fea de verdad con el 0-2 en contra y levantar un resultado así, y en una eliminatoria de un Mundial, es una muestra de carácter, de orgullo, de que siempre lo intentaremos hasta el final. Muy feliz por este grupo”, recalcó.
El penal errado, la revancha de Lionel Messi y un triunfo histórico
Seis minutos después del gol de Ibrahim, el crack rosarino tuvo una inmejorable oportunidad para empatar rápido el encuentro y darle inicio a un nuevo partido. Sin embargo, su remate no pudo vencer la resistencia de Mostafa Shobeir Oufa.
Sobre esto, también se refirió, quien terminó con “mucha bronca” porque consideró que, de haberlo convertido, hubiera “cambiado el desarrollo” del partido.
“Me había quedado con mucha bronca con el penal, con mucha angustia por volver a errar, por patearlo mal. Si yo hubiese hecho el gol en ese momento, hubiese cambiado el partido porque estábamos haciendo un buen encuentro. Después de eso, tuvimos situaciones claras en las que el arquero sacó pelotas increíbles. Por suerte al final me quedó y pude ayudar al equipo después de lo que había pasado internamente. Muy feliz”, concluyó.