El Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) fue protagonista de un fallo insólito que sacudió al fútbol femenino y dejó a Lanús sin respuesta deportiva ni reglamentaria. La entidad resolvió rechazar el reclamo formal presentado por el Granate, que exigía quedarse con los puntos del partido frente a Belgrano de Córdoba debido a una flagrante violación del reglamento: el conjunto cordobés realizó seis modificaciones a lo largo del encuentro, superando el límite máximo de cinco permitido por la FIFA y la propia AFA.
A pesar de que la infracción quedó totalmente demostrada, el Tribunal decidió mantener el resultado de 3-1 a favor de Belgrano, argumentando que el error fue de carácter administrativo y no deportivo. Además, el conjunto cordobés solamente sufrió una multa equivalente a 200 entradas generales.
El dictamen golpea directamente en el reclamo a Lanús, pero su verdadero impacto radica en el blindaje jurídico que le otorga a otros clubes de la Primera División masculina.
Los argumentos de la AFA para el "Siga, Siga"
La dirigencia de Lanús había basado su reclamo en el Artículo 18 del Código Disciplinario, exigiendo la adjudicación del partido por "alineación indebida". Sin embargo, el Tribunal desestimó la figura bajo los siguientes tecnicismos.
El fallo aclaró que la jugadora número seis estaba debidamente inscripta en el sistema COMET, habilitada legalmente y no arrastraba sanciones. Al ser elegible, la falta no se consideró inclusión indebida, sino un "error operativo de procedimiento".
Se argumentó que, al haber ingresado en el minuto 89, la variante no representó ninguna "ventaja deportiva" ni tuvo incidencia real en el resultado final.
Aunque en los papeles Belgrano la sacó barata, la desatención costó caro en su banco: Rodrigo Gaitán, el ayudante de campo encargado de coordinar los cambios, asumió la responsabilidad total del descuido y presentó su renuncia.
Un fallo que puede sentar un precedente peligroso.
El "Efecto Dominó" en las demás competencias de la AFA
La decisión tomada en la categoría femenina trasciende los escritorios del predio de Ezeiza y funciona de manera inmediata como una carta jurisprudencial de un valor incalculable para los torneos masculinos.
La resolución se conoció en paralelo al conflicto que mantienen Vélez y Boca en la Copa Argentina masculina. El "Fortín" protestó el choque de octavos de final alegando que Boca incurrió en "alineación indebida" al incluir a seis futbolistas extranjeros en su planilla oficial, superando el límite de cinco acordado por reglamento.
Dado que el sexto extranjero (Ángel Romero) no ingresó a jugar y el resto de los inscriptos estaban habilitados formalmente, el fallo dictado contra Lanús sepulta las aspiraciones de Vélez de ganar el partido en los escritorios. La AFA ya dejó asentado por escrito que los errores administrativos en planillas o exceso de cupos permitidos no ameritan la quita de puntos si el futbolista es elegible, limitando los castigos a multas meramente económicas.
Al validar la noción de que infringir el reglamento a los 89 minutos "no altera el desarrollo de un partido", la AFA ingresa en un terreno de ambigüedad jurídica peligroso para el futuro de la Liga Profesional y el Ascenso: desdibuja el espíritu de las reglas de juego impuestas por la FIFA, habilita a los cuerpos técnicos a relativizar la severidad de las normas basándose en el factor cronológico del partido y establece un "precio" muy bajo (el valor de apenas 200 generales) para romper una norma operativa, algo que a los clubes de mayor presupuesto les podría resultar rentable deportivamente en instancias decisivas.
La dirigencia de Lanús sigue con atención los movimientos legales y aguarda la resolución formal del caso de la Copa Argentina masculina para determinar si apelará o no ante el Tribunal Superior, sintiéndose las principales perjudicadas de un reglamento que, en la práctica, demostró ser flexible ante la infracción. Por si esto fuera poco, todo sucede en el marco del escándalo que sacude a Nicolás Russo, presidente de Lanús, y su enfrentamiento de público conocimiento con la AFA.