La Justicia de Lomas de Zamora absolvió a un hombre y a sus dos hijos acusados de dejar morir a un hermano en la localidad de Villa Fiorito.
Un padre y sus dos hijos estaban acusados de dejar morir a otro hermano en una vivienda de Fiorito. La Justicia de Lomas los declaró inocentes.
La Justicia de Lomas de Zamora absolvió a un hombre y a sus dos hijos acusados de dejar morir a un hermano en la localidad de Villa Fiorito.
Roberto Luna, de 63 años, y sus hijos Gustavo y Sebastián, de 33 y 35 años, habían sido procesados con prisión preventiva y llegaron a juicio acusados de “abandono de persona seguido de muerte”.
El fallecido, Fabián Luna, era hermano de Gustavo y Sebastián. Tanto ellos como su padre estaban acusados de haber demorado al menos 18 horas en llamar a la ambulancia para reanimar a la víctima, quien había quedado inconsciente. Concretamente, los señalaban por haberlo dejado morir.
Sin embargo, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº3 de Lomas de Zamora desestimó la acusación y decidió absolver a los tres acusados, quienes recuperaron la libertad.
Roberto, Gustavo y Sebastián Luna declararon que Fabián había llegado borracho la noche anterior y que comenzó a provocar destrozos, por lo cual lo redujeron en el suelo tras un forcejeo. En ese momento, se habría quedado dormido.
Sin embargo, al día siguiente, notaron que Fabián no respiraba y llamaron al 911 para pedir asistencia. Ya era tarde: estaba muerto.
Según se pudo determinar en el juicio, el padre y los dos hermanos habían sido atacados por la víctima en el marco de una crisis por alto consumo de alcohol y cocaína. Este tipo de episodios eran frecuentes y Fabián solía quedarse dormido.
Además, se comprobó que la víctima murió de un paro cardíaco no traumático, como consecuencia del consumo de alcohol y cocaína. El juez Marcelo Dellature descartó que los acusados hubieran tenido la intención de dejarlo morir. Para el magistrado, simplemente hicieron lo mismo que otras veces: esperar a Fabián se le pase el ataque de nervios.
De esta manera, el juez resolvió absolver al padre y a los hermanos Luna, y ordenó la inmediata libertad de los tres.