Los municipios de Lomas de Zamora y Almirante Brown planificaron obras en conjunto para mejorar el estado de las calles ubicadas en el límite entre Turdera y Adrogué.
Los municipios planificaron obras en 30 de Septiembre, Warnes y Segurola. Habrá arreglos, mejoras en el alumbrado y forestación.
Los municipios de Lomas de Zamora y Almirante Brown planificaron obras en conjunto para mejorar el estado de las calles ubicadas en el límite entre Turdera y Adrogué.
La puesta en valor comprende la reparación integral de las calles 30 de Septiembre, Warnes y Segurola junto con el reacondicionamiento de los cordones y rampas para personas con movilidad reducida. También habrá mejoras en el alumbrado, arbolado y reforestación del corredor que une Turdera con Adrogué.
Otro de los objetivos es señalizar los puntos icónicos que unen a ambos municipios con el emblemático escritor Jorge Luis Borges. "Fue por estas calles de Turdera y Adrogué por donde disfrutaba caminar Borges cuando vivió en la zona, y también las que inspiraron su cuento 'El Sur' y que hoy queremos poner en valor a la altura de su historia. Estamos trabajando en conjunto para mejorar la calidad de vida y la circulación de los vecinos de la zona para que puedan disfrutarla de igual manera", destacó la jefa de Gabinete de Lomas, Sol Tischik, quien recorrió la calle 30 de Septiembre junto a su par de Brown, Paula Eichel.
En el encuentro también participaron integrantes de los equipos de ambos municipios, quienes intercambiaron propuestas y analizaron las necesidades de infraestructura en la zona con el propósito de avanzar en una planificación articulada.
Turdera ocupó un lugar especial dentro del universo literario de Jorge Luis Borges. En la esquina de las calles Frías y Preti existió el rancho de los hermanos Iberra, dos personajes de gran renombre en su época que quedaron inmortalizados gracias a la pluma de Borges en su poesía "Milonga de dos hermanos".
Mientras que para escribir "El Sur", uno de sus cuentos más emblemáticos, Borges se inspiró en el almacén El Favorito que estaba ubicado en el cruce de 30 de Septiembre con Riego y Núñez. En el cuento, el almacén se llama Santa Rita y fue el último escrito de puño y letra que hizo Borges antes de quedar ciego.
En 1969, Borges visitó Turdera para firmar ejemplares de sus libros en la librería Estévez. También presidió un concurso literario en el Club Alumni, donde entregó el Premio Rotaract 1968 a Dora Giacomini por su obra "Mi Dios ha muerto".