+El caso de la peluquera de Ingeniero Budge que se suicidó tras haber sido estafada por tres gitanas dio un giro inesperado en las últimas horas. Detuvieron a un comisario acusado de ayudar a fugarse a una de las acusadas.
La investigación determinó que el policía le brindó información clave a una de las gitanas prófugas por estafar a una peluquera de Ingeniero Budge.
+El caso de la peluquera de Ingeniero Budge que se suicidó tras haber sido estafada por tres gitanas dio un giro inesperado en las últimas horas. Detuvieron a un comisario acusado de ayudar a fugarse a una de las acusadas.
Según informaron fuentes policiales a La Unión, la investigación determinó que un policía le habría brindado información clave a María Silvia Mitrovich sobre un allanamiento en la vivienda donde ella se escondía. Ese dato habría sido fundamental para que pudiera escapar antes que llegara la Policía.
El apuntado es el comisario Leonardo Ponte Winsto, quien cumplía tareas de seguridad en una planta verificadora de Ituzaingó. Lo arrestaron en su vivienda. Durante el operativo, los agentes incautaron teléfonos celulares que serán peritados y también dinero en efectivo.
El fiscal Ignacio Torrigino imputó al comisario por los delitos de "encubrimiento agravado e incumplimiento de los deberes de funcionario público".
La investigación permitió establecer que Ponte Wintso había tenido contacto con familiares de la gitana días antes y el mismo día del allanamiento a la casa de Mitrovich. En ese contexto se habría dado el pase de información que investiga la Justicia de Lomas de Zamora.
Las tres mujeres lograron convencer a la peluquera Merlín Díaz de que alguien le había hecho un “trabajo malicioso” para que su negocio no prosperara. Ellas se ofrecieron a hacerle una “limpieza espiritual” para romper ese presunto maleficio y que le empiece a ir bien.
Cinco días después, las gitanas le pidieron que les entregara sus ahorros en efectivo, un total de $14 millones, con la excusa de que debían hacerle una “limpieza” al dinero para terminar con esa supuesta maldición. Le prometieron que después de esa limpieza, le iban a devolver los billetes.
El marido de Merlín le advirtió que se trataba de una estafa, pero ella cayó en el engaño y accedió a darles toda la plata. Fue el principio de la tragedia. Las horas pasaban y la peluquera no tenía respuesta de las gitanas. Al darse cuenta de la estafa y sin poder recuperar el dinero, decidió quitarse la vida.