Con batallas de aura, un mural colectivo y espacios de participación, estudiantes de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) realizaron una jornada de prevención y promoción de la salud en la Plaza Steinberg. Bajo el lema "Cuidarte te da aura", la iniciativa reunió 60 personas y buscó acercar herramientas de autocuidado a adolescentes.
A través de actividades recreativas y un lenguaje cercano a sus intereses, la jornada buscó generar un espacio de encuentro en el que los jóvenes pudieran expresarse, compartir sus experiencias y hablar sobre el autocuidado. Se enmarcó como parte de un proyecto desarrollado en la materia Campo 2 de la carrera de Trabajo Social.
Del aula a la plaza de Lomas
La propuesta tuvo como eje una idea: acercar información sobre salud integral y prevención sin recurrir a una charla tradicional, sino a través de dinámicas participativas y recreativas. "El objetivo era que los jóvenes fueran protagonistas y no solamente receptores de información", detallaron los alumnos.
El momento central fue la batalla de aura, una competencia en formato 1 contra 1 en la que participaron niños y adolescentes, mientras que el público presente tuvo la posibilidad de oficiar de jurado.
"Los competidores no se veían como competidores, sino como pares, como cercanos. Se reían, disfrutaban de la dinámica. Se generó un clima de mucha empatía y confianza entre todos, que era justamente lo que queríamos lograr", expresaron los alumnos.
"El objetivo era que los jóvenes fueran protagonistas y no solamente receptores de información".
Un mural participativo y diferentes stands
En paralelo, se instalaron tres espacios. Uno de ellos fue un mural colectivo en el que cada persona pudo dejar una palabra, una frase, un dibujo o aquello que quisiera expresar. "Quedó un mural que realmente refleja las voces, intereses y sentires de los adolescentes y de los miembros de la comunidad que participaron", enfatizaron.
También hubo un stand bajo la consigna "¿Qué te da aura? ¿Qué te quita aura?" donde los asistentes eligieron, mediante tarjetas, aquellas situaciones y experiencias que identificaban como positivas o negativas para su bienestar.
El tercer espacio estuvo destinado a brindar información sobre recursos de atención y acompañamiento disponibles en el distrito, además de compartir materiales vinculados con el autocuidado y la salud integral.
"Logramos hablar su idioma, que es lo que creemos hizo que los jóvenes realmente escuchen".
Hablar el lenguaje de los adolescentes
La convocatoria reunió principalmente a niños, niñas y adolescentes, aunque también se acercaron familias. Uno de los aspectos que destacaron los estudiantes fue la posibilidad de usar expresiones propias de las nuevas generaciones como "batalla de aura" y "farmear aura" para generar cercanía y facilitar la participación.
Según el balance realizado por los organizadores la estrategia permitió que se involucraran: "Logramos hablar su idioma, que es lo que creemos hizo que los jóvenes realmente escuchen y se acerquen y a partir de eso se poder abordar la prevención, desde el autocuidado".
La propuesta también dejó lugar para reflexionar sobre los hábitos y los vínculos cotidianos. Al momento de identificar qué cosas les daban aura, aparecieron con frecuencia el grupo de amigos, la música, hacer deporte y compartir tiempo en familia. En cambio, entre las situaciones que les quitaban aura mencionaron reiteradamente las redes sociales, el uso del celular y la dificultad para hablar sobre aquello que les pasa.
La intención fue trasladar la propuesta a un espacio cotidiano para los jóvenes.
La importancia de llevar la salud al territorio
La iniciativa partió de una perspectiva de prevención y promoción de la salud, con el objetivo de acercar información clara y accesible a una población a la que, según explicaron los estudiantes, muchas veces resulta difícil llegar, contó con la articulación de la Municipalidad de Lomas de Zamora y el Hospital Gandulfo, instituciones que brindaron acompañamiento, recursos y respaldo para concretar el proyecto.
En ese sentido, la elección de la Plaza Steinberg no fue casual. La intención fue trasladar la propuesta a un espacio cotidiano para los jóvenes, donde puedan encontrarse y relacionarse con sus pares, dejando de lado la formalidad de los ámbitos tradicionales de atención.
"Poder llevar la teoría a un territorio concreto, poner en juego herramientas que vemos durante la cursada de nuestra carrera resultó ser una experiencia sumamente enriquecedora y de un aprendizaje constante", admitieron.