Ángela Baraona, la vecina de Banfield que hace más de un año reclama por las molestias que atribuye a la actividad de un taller de heladeras de la calle Coronel Díaz, esta vez lo acusó de utilizar la electricidad de su vivienda sin autorización, y expresó su angustia por una situación que, según afirma, continúa sin resolverse.
“Lamentablemente, ayer fui a la comisaría a hacer una nueva denuncia. Esta vez, esta persona, como no se pudo colgar de la luz con una conexión clandestina, lo hizo de mi electricidad. Está usando el servicio que yo pago a Edesur”, manifestó en diálogo con La Unión.
Según relató, comenzó a sospechar que algo ocurría después de experimentar problemas eléctricos dentro de su casa. Aseguró que los cortes se producían únicamente en su vivienda y que descubrió la presunta irregularidad al bajar la térmica.
“Me di cuenta al bajar la térmica y porque venía con problemas en mi casa de la luz. Se me cortaba la luz solo a mí”, explicó. Sin embargo, la situación quedó en evidencia cuando sus vecinos le compartieron videos relacionados con lo que estaba ocurriendo.
Una de las denuncias de la víctima.
Además, según su relato, al bajar la térmica de su casa dejó de funcionar el portón eléctrico del taller, lo que habría impedido el ingreso de las heladeras.
“Imaginate la impotencia por todo lo que pasamos en mi casa, modifiqué para poder descansar. Pero que me robe electricidad ya es el colmo”, expresó.
Ángela aseguró que las imágenes que recibió la afectaron profundamente. “Me deprimí el día que mis vecinos me pasaron los videos. Lloré un montón de tanta impunidad”, contó.
El reclamo contra el taller por la salud de su hijo
En su testimonio, Ángela volvió a poner el foco en las consecuencias que, según sostiene, tiene esta situación sobre su hijo, que tiene autismo y es sensible a los ruidos y a los olores molestos.
“Yo lucho por la salud de mi hijito, que tiene autismo y es sensible a los ruidos y a los olores molestos. Hace dos años dejó de hacer un tratamiento con cámara por sus bronquios”, señaló.
La mujer afirmó que tuvo que modificar aspectos de su vivienda para intentar descansar y sobrellevar las molestias que denuncia desde hace tiempo.
El conflicto lleva más de un añó.
Ángela también cuestionó la actitud del responsable del establecimiento y aseguró que, antes de avanzar con las denuncias, había intentado resolver el problema mediante el diálogo.
“Yo desde el año pasado estoy aguantando todo esto, porque hablé en buenos términos con él, como vecina. Me dijo: ‘Tranquila, vecina, en seis meses soluciono todo’. Pasó un año y jamás pensó en los vecinos”, relató.
En ese contexto, sostuvo que el responsable del taller no respeta las normas y cuestionó el uso que, según ella, hace del conflicto en las redes sociales. “Usa todo esto que sufrimos a su favor en las redes sociales”, afirmó.