El 30 de agosto de 2026 quedará grabado en las páginas doradas de Temperley. En el marco de la fecha 27 de la Zona B de la Primera Nacional, el Gasolero dio el golpe del año al vencer 1 a 0 en condición de visitante.
Temperley cortó una racha histórica sin ganarle a Quilmes en condición de visitante, tras vencerlo por 1 a 0 en el estadio Centenario.
El 30 de agosto de 2026 quedará grabado en las páginas doradas de Temperley. En el marco de la fecha 27 de la Zona B de la Primera Nacional, el Gasolero dio el golpe del año al vencer 1 a 0 en condición de visitante.
Con un agónico gol de Fernando Brandán a los 36 minutos del segundo tiempo, el equipo del Sur del Gran Buenos Aires derribó una de las rachas negativas más extensas e imponentes del fútbol argentino.
Además, con el triunfo sobre Quilmes, el Gasolero cortó una racha más en el torneo de la Primera Nacional. Con Nicolás Domingo como entrenador ya había vencido a San Martín de Tucumán como visitante, le ganó los dos clásicos del año a Los Andes y ahora va con todo por el sueño del ascenso a Primera División.
Para dimensionar la magnitud del logro de los dirigidos por Nicolás Domingo, la última vez que Temperley había logrado celebrar una victoria visitando al Cervecero había sido en febrero de 1974. En aquella oportunidad, se impuso por 2 a 0 en el marco del Torneo Preparación de la Primera B.
Pasaron exactamente 52 años y 6 meses para que la hinchada celeste pudiera ver nuevamente a su equipo ganar en tierras quilmeñas. En el medio, quedaron decenas de batallas frustradas y un karma que parecía imposible de quebrar.
Además del enorme tiempo transcurrido, esta victoria trajo consigo otro hito sin precedentes: fue la primera vez en la historia que Temperley ganó en el Estadio Centenario Ciudad de Quilmes.
Desde la inauguración de dicha cancha el 25 de abril de 1995, el "Celeste" jamás había podido volverse con los tres puntos. El festejo de 1974 se había dado en el antiguo y mítico estadio de Guido y Sarmiento. De este modo, el actual plantel rompió el maleficio moderno de la casa cervecera.
La localía de Quilmes ante Temperley siempre fue un terreno sumamente hostil. A lo largo de todo el historial del profesionalismo, Temperley apenas pudo ganarle a Quilmes fuera del Alfredo Beranger en 6 oportunidades.
Antes de este festejo, la estadística global marcaba apenas 5 triunfos legítimos como visitante, todos ellos conseguidos en el viejo recinto de Guido y Sarmiento. La sexta victoria, firmada por el remate de Fernando Brandán que se desvió en la defensa local, no solo engrosa el historial general, sino que sepulta más de cinco décadas de frustraciones y posiciona a Temperley de manera óptima de cara al cierre del torneo de la Primera Nacional.