El presente institucional y económico de Banfield atraviesa horas decisivas. En medio de un clima de máxima exigencia por parte de los socios, el presidente de la entidad, Matías Mariotto, realizó un crudo diagnóstico sobre el estado financiero que recibió al asumir y detalló los millonarios esfuerzos que debió realizar para levantar las inhibiciones.
Matías Mariotto no dio rodeos al describir el panorama con el que se topó la actual conducción, marcando una clara distancia con las gestiones anteriores. "Recibimos un club con una estructura económica deficitaria de 15 años y, además, durante gran parte de nuestra gestión no contamos con USD 4,5 millones de derechos de TV", disparó el mandatario, desnudando el enorme desequilibrio de caja que condicionó el arranque de su ciclo.
Esta falta de ingresos corrientes, sumada al arrastre de deudas de arrastre, obligó a la dirigencia a reestructurar de manera urgente el destino de cada ingreso que percibió la institución en el último mercado de pases.
Millones para levantar las inhibiciones en Banfield
El foco principal de conflicto en los últimos meses radicó en la imposibilidad de utilizar con normalidad el plantel debido a los constantes reclamos en FIFA y la justicia local. Al respecto, el dirigente le puso números concretos a la sangría económica: "Ya destinamos USD 2,5 millones a levantar inhibiciones heredadas. Cada dólar extraordinario que ingresó fue para que Banfield pudiera volver a competir", aseguró en diálogo con el programa Código Banfield.
Con esta contundente declaración, Matías Mariotto buscó justificar ante los hinchas por qué las ventas de futbolistas o los ingresos extraordinarios no se tradujeron en grandes incorporaciones, sino en "apagar incendios" judiciales para evitar sanciones severas que pusieran en riesgo la participación del equipo en el torneo.
Una elección de modelo: "Orden para jugar"
Lejos de victimizarse, el presidente del Taladro planteó un dilema de gestión y trazó una línea hacia el futuro, asegurando que el proceso de ordenamiento actual es el único camino viable para salvar el futuro de Banfield.
"Hay dos modelos: postergar los problemas o enfrentarlos. Elegimos ordenar, transparentar y sanear el club para construir un Banfield autosustentable. Orden para jugar", concluyó Matías Mariotto con firmeza.
El mensaje puertas adentro es claro: la prioridad absoluta de la gestión actual será el saneamiento definitivo, aunque eso implique transitar un camino espinoso en lo deportivo a corto plazo. El tiempo y los resultados —tanto económicos como en la tabla de posiciones— determinarán si el plan de la dirigencia logra estabilizar a Banfield que pelea por recuperar su equilibrio económico y financiero.