En la previa del partido entre Argentina - Inglaterra por un lugar en la final del Mundial 2026, la Federación de Veteranos de Guerra de Malvinas “2 de abril” emitieron un comunicado para bajarle tensión al encuentro del miércoles: "El deporte no es la guerra: El partido de semifinales es un evento deportivo de alcance mundial, no una revancha armada ni una compensación histórica".
Esto va en línea con lo que dijo el DT de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, quien marcó: "Es un partido de fútbol, no busquemos nada más". Una contundente bajada de línea para los hinchas que estarán en la cancha y también para los que lo mirarán desde Argentina.
En el mismo documento, los veterano definieron al cruce con Inglaterra como de “alto impacto histórico”. Y remarcaron que si bien el fútbol despierta pasiones que se conectan con la identidad nacional, pero pidió mantener una diferencia clara entre el partido y la causa Malvinas, cuyos reclamos de soberanía se defienden "en los foros internacionales, con la diplomacia, la verdad histórica y el reclamo pacífico e irrenunciable que dicta la Constitución Nacional".
En ese sentido, reclaman que el Mundial funcione como una oportunidad para recordar el reclamo argentino y no como una instancia de confrontación. “La pelota rueda, el orgullo por nuestros colores se multiplica, pero la memoria permanece intacta”, expresó la Federación en el cierre del texto.
El comunicado completo de los Veteranos de Malvinas
El sentimiento Malvinero no se negocia: la memoria se defiende en cada cancha
Ante las instancias finales de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que sitúan a nuestra Selección Nacional en una semifinal de alto impacto histórico frente a Inglaterra, junto a los cruces de Francia y España en el cuadro europeo— naciones con un profundo lazo en la historia, la diplomacia y el reclamo de soberanía de nuestro archipiélago—, la Federación de Veteranos de Guerra de Malvinas emite el presente comunicado a la opinión pública, a los medios de comunicación y al pueblo argentino.
El fútbol, como máxima expresión de la cultura popular de nuestra patria, despierta pasiones que a menudo se entrelazan con nuestra identidad nacional. Entendemos y compartimos la emoción de estar entre los cuatro mejores equipos del planeta. Sin embargo, como custodios de la memoria de los 649 héroes que quedaron en las islas y en las aguas del Atlántico Sur, consideramos fundamental trazar una línea inquebrantable entre el fervor deportivo y la causa nacional.
Desde esta Federación queremos manifestar:
• El deporte no es la guerra: El partido de semifinales es un evento deportivo de alcance mundial, no una revancha armada ni una compensación histórica. La soberanía se defiende en los foros internacionales, con la diplomacia, la verdad histórica y el reclamo pacífico e irrenunciable que dicta nuestra Constitución Nacional.
• Rivales en la cancha, una sola causa en la tierra: Aunque el fixture nos enfrente a la nación usurpadora, y el cuadro global sume a potencias con peso específico en la geopolítica de nuestras islas, el verdadero triunfo argentino radica en que el grito de “¡Malvinas Argentinas!” flamee con orgullo en cada tribuna, sin caer en la xenofobia ni en el odio, sino como un ejercicio vivo de memoria y soberanía.
• Honor y Gloria eternos: Pedimos a la sociedad, a los comunicadores y a la hinchada que acompaña a la Albiceleste que, al alentar al equipo, mantengan en lo más alto el respeto por quienes dieron su vida por la Patria. Que el fútbol sea un puente para malvinizar y para recordar al mundo que nuestro reclamo sigue más vigente que nunca.
La pelota rueda, el orgullo por nuestros colores se multiplica, pero la memoria permanece intacta. Jugamos por la gloria deportiva, pero marchamos todos los días por la verdad histórica.