lunes 13 de julio de 2026
13 de julio de 2026
Fanatismo.

Tiene más de 60 camisetas de Banfield y un dilema que sorprendió: "No sé a quién dejárselas"

Desde la camiseta del campeonato de Banfield de 2009 hasta una histórica casaca violeta de 1997: "Todavía hay muchas que ni siquiera usé y las conservo con su etiqueta".

Antonella Escobar de 31 años convirtió su amor por Banfield en una colección de 60 camisetas, cada una guarda un recuerdo, una época y una historia personal, pero hoy enfrenta un desafío inesperado: encontrar quién pueda continuar cuidando ese tesoro en el futuro.

Su vínculo con el Taladro nació mucho antes de empezar a coleccionar camisetas, "Vivía en Banfield y cada vez que había partido veía que todo el barrio se iba para la cancha y yo también quería ir. Empecé a insistirle a mi familia para que me llevara. Aunque ninguno de ellos era hincha de Banfield, igual me acompañaron", contó Antonella.

De un regalo a una colección única

Las primeras camisetas llegaron como regalos, Antonella recuerda que la primera fue aproximadamente de 2003. Con el paso del tiempo, cada nuevo modelo se convirtió en una oportunidad para sumar una pieza más: "Empezó casi sin querer, como algo de cualquier hincha, y con el tiempo terminó convirtiéndose en una colección que fui armando con mucho cariño", explicó.

Antonella las revisa periódicamente para asegurarse de que estén en buen estado y va cambiando la forma de ordenarlas. "A veces las acomodo por color, otras por año o por temporada. Me gusta ir cambiando cómo las organizo y mantenerlas lo mejor posible", detalló.

Entre las 60 camisetas hay una que ocupa un lugar único: la de 2009, el año en que Banfield consiguió el histórico campeonato del Torneo Apertura: "La estrené en el primer partido de ese torneo, cuando todavía no éramos campeones, y como Banfield empezó a ganar seguí yendo siempre con la misma ropa".

Una colección que nunca termina

Dentro de su colección hay prendas que tienen una historia propia antes de llegar a sus manos, una de las más recordadas es la camiseta violeta de 1997: "La busqué durante muchísimo tiempo porque casi no aparecía o porque estaba fuera de mi presupuesto. Cuando por fin apareció, fue la primera compra que hice con mi tarjeta de crédito".

Como ocurre con muchas pasiones difíciles de explicar, sus amigos y familiares ya conocen su fanatismo, "cada vez que les cuento que se compra una camiseta, la primera reacción es: '¿Otra más?'". Pero la sorpresa llega cuando ven la colección completa: "Cuando mis amigos la ven no lo pueden creer."

"Cada camiseta nueva que consigo me genera una felicidad enorme y siento la misma emoción de siempre. Todavía hay muchas que ni siquiera usé y las conservo con su etiqueta. Creo que una colección así nunca está realmente completa", explicó.

"Cada vez que les cuento que me compré una camiseta, la primera reacción es: '¿Otra más?'".

El dilema que llegó a la radio

La historia de Antonella tomó repercusión luego de contar en el programa Vuelta y Media una preocupación muy particular: qué pasará con su colección en el futuro. "Recibí más mensajes de gente pidiéndome que les done las camisetas que de personas queriendo ayudarme a conseguir más", detalló.

Por ahora, el dilema sigue sin resolución, "la colección sigue conmigo y todavía no encontré a quién dejarle semejante responsabilidad." Aunque mantiene una esperanza: "Ojalá algún hijo o hija de mis amigas termine haciéndose hincha de Banfield y quiera continuar con esta locura".

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Lo que se lee ahora
Charlas para brindar información precisa a los vecinos de Lomas.

Las más leídas

Te Puede Interesar