Los últimos tres partidos de la Selección Argentina en este Mundial 2026 han sido realmente estresantes. De hecho crecieron las consultas en emergencias médicas por cuadros de palpitaciones, presión alta y ansiedad. Y lo que se viene, el duelo Argentina-Inglaterra no será la excepción, sobre todo porque viene cargado de una emoción especial.
¿Qué pasa en el cuerpo en momentos de tensión? Cuando una persona atraviesa una situación de estrés, el organismo libera principalmente dos hormonas: adrenalina y cortisol. La primera prepara al cuerpo para reaccionar ante una amenaza, activa el estado de alerta y aumenta la energía disponible para “pelear o escapar”.
El cortisol, en tanto, está relacionado con la respuesta al miedo y hace que el organismo concentre recursos en los músculos y el cerebro, dejando en segundo plano otras funciones.
Entre otros efectos, aumenta la frecuencia cardíaca, eleva la presión arterial, puede favorecer arritmias, genera vasoconstricción y hace que la sangre sea más coagulable. La combinación de esos factores puede incrementar el riesgo de infartos o accidentes cerebrovasculares, especialmente en personas con antecedentes o mayor vulnerabilidad.
Lionel Messi, igual que la hinchada.
Cómo calmar los nervios
Para contrarrestar esa respuesta del cuerpo, los especialistas recomiendan una técnica de respiración conocida como 4-7-8, que ayuda a activar el sistema parasimpático a través de la estimulación del nervio vago, asociado a la relajación.
El ejercicio es simple y puede hacerse antes del partido o durante el entretiempo. Los pasos son simples:
-Inspirar durante 4 segundos.
-Mantener la respiración durante 7 segundos.
-Exhalar lentamente durante 8 segundos.
Hay que repetir el ciclo al menos cuatro veces para empezar a generar un efecto de relajación, disminuir la frecuencia cardíaca y ayudar a bajar la presión arterial.
Otra cuestión a tener en cuenta es comer antes y no durante el encuentro, porque mientras el cuerpo atraviesa un momento de alto estrés por la emoción del partido, sumar una tarea extra como la digestión puede representar una carga adicional para el organismo.