Autoridades nacionales de Salud confirmaron que se registró en Argentina el primer caso de fiebre amarilla. Se trata de un hombre de 28 años, que no se había vacunado y que volvió de Brasil, donde había visitado la Isla Grande, frente a Angra dos Reis en el estado de Río de Janeiro, y, luego de recibir atención en un centro privado de la ciudad de Buenos Aires, está fuera de peligro.





