Tras la represión frente al Congreso, durante el tratamiento de la reforma laboral, el gobierno de Javier Milei salió a victimizarse y la titular del Ministerio de Seguridad, Alejandra Monteoliva, anunció que su cartera irá a la Justicia para denunciar por “terrorismo” a los manifestantes.
“Nos interesa ligar a estas personas con organizaciones y financiamiento”, sostuvo la ministra al hacer referencia a los episodios que se dieron mientras se debatía el proyecto oficialista.
“Esto fue mucho más que una contravención. Estamos consolidando la información y vamos a denunciar por terrorismo. Una bomba molotov es una bomba, es un arma, con toda la intención de generar no solo muerte, sino caos”, describió Monteoliva en diálogo con radio Mitre.
La ministra sostuvo precisó que existen “autores intelectuales” y “económicos” que formaron parte de la diagramación de los incidentes y dijo que quieren “ligar” a las personas que cometieron los actos de vandalismo con estructuras delictivas.
La marcha por la reforma laboral terminó en represión
En los alrededores del Congreso, el miércoles, cuando el Senado trató el proyecto del oficialismo para reformar la ley laboral, la Policía Federal emprendió un desalojo violento de los manifestantes que se expresaban en las calles.
Las transmisiones televisivas registraron uno de los hechos más delicados de la jornada: un grupo reducido de manifestantes preparando y arrojando bombas molotov. También se observaron personas que lanzaron palos, piedras y otros elementos contra el operativo de seguridad desplegado en la zona.
Según aseguran desde los partidos políticos opositores, se trataría de infiltrados del propio Gobierno para justificar la avanzada de las fuerzas de seguridad.