Luego de sufrir una nueva baja en diciembre pasado, se confirmó oficialmente que los salarios registrados se contrajeron casi 3 puntos a lo largo del 2025, según las cifras que reveló el Indec.
Así lo reveló el Indec. La baja de salarios fue pareja entre los privados formales, los públicos y los informales. Cómo impacta esto en el gobierno.
Luego de sufrir una nueva baja en diciembre pasado, se confirmó oficialmente que los salarios registrados se contrajeron casi 3 puntos a lo largo del 2025, según las cifras que reveló el Indec.
En concreto, el Índice de salarios del organismo estadístico aumentó un 1,6% durante el último mes del año pasado, contabilizando tanto los salarios formales (públicos y privados) como los salarios informales, lo que no alcanzó para compensar la inflación del 2,8%.
Quitando los salarios informales, los salarios registrados o formales por sí solos aumentaron un 2%, por lo que también sufrieron una baja en términos reales. De hecho, la de diciembre fue su cuarta caída real al hilo, concatenando las bajas reales en septiembre, octubre y noviembre.
Hasta hace poco, el Gobierno se vanagloriaba de haber conseguido recuperar, aunque sea levemente, los salarios reales a lo largo de todo el mandato de Javier Milei, en una suerte de movimiento de "pipa de Nike" análoga a la que se esperaba para la actividad.
Pero ahora eso está en duda, en parte debido al escándalo de la marcha atrás de Luis Caputo con el nuevo IPC del Indec. Al respecto, los salarios formales privados mantenían una suba del 2,3% real entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 según la medición oficial. Pero la consultora LCG advirtió que, medidos con el nuevo IPC finalmente cancelado, estos hubieran caído un 1,6% en ese mismo período. La cifra de diciembre solo viene a acentuar esta tendencia.
Según analiza Javier Sluck, en El Destape, "ni el atraso salarial ni el dólar planchado ni el déficit cero ni la supuesta ausencia de emisión alcanzan para que la suba de precios no se acelere. Al contrario, el pico de 2,9% de inflación en enero, combinado con la caída en la actividad, indica que si el equipo económico no procura aplicar algún viraje puede estar entrando en el peligroso terreno de la estanflación.