Si bien todavía no entró en vigencia y la CGT pidió que se declare inconstitucional, la reforma laboral ya se viene materializando desde que inició la gestión del presidente Javier Milei y antes también. Pero ahora se agudiza con nuevos despidos y cierres de empresas, entre ellas, el caso Fate.
La reforma laboral, a fuerza de represión
Este miércoles, la movilización de los trabajadores de Fate frente a la Secretaría de Trabajo derivó en una nueva represión policial contra los manifestantes. El conflicto se originó por el rechazo gremial al anuncio de cierre de la planta y los despidos masivos, escaló rápidamente.
Se trata de casi 1.000 familias en la calle luego de que la empresa anunciara la semana pasada el cierre de la planta de San Fernando, la más importante de país. Frente al diálogo roto, el Gobierno prorrogó la conciliación obligatoria hasta el próximo 11 de marzo.