Este sábado, Villa Albertina celebró sus 116 años tomando como hito histórico la llegada del tranvía al barrio el 28 de febrero de 1910, un hecho que marcó el inicio de una etapa de crecimiento y desarrollo.
Se inauguró el Paseo Histórico de Villa Albertina. El broche final llegó a todo ritmo con el desfile de la murga “Los Insoportables de Albertina”.
Este sábado, Villa Albertina celebró sus 116 años tomando como hito histórico la llegada del tranvía al barrio el 28 de febrero de 1910, un hecho que marcó el inicio de una etapa de crecimiento y desarrollo.
Más de 3 mil vecinas y vecinos participaron de los festejos desde las 9 en el Parque de Albertina, junto a instituciones barriales que forman parte activa de la vida cotidiana de la localidad.
El Intendente de Lomas, Federico Otermín; la jefa de Gabinete, Sol Tischik; y el senador provincial Adrián Santarelli, recorrieron las postas históricas preparadas especialmente para este día tan significativo de la mano del Instituto Histórico Municipal de Lomas de Zamora.
Además, el IHMLZ preparó información con fotografías de los lugares históricos, que se inauguró con carteleria en el parque junto a las piletas con el nombre de Paseo Histórico de Villa Albertina. Entre ellas, el mural realizado por el colectivo artístico “Muro Sur”, donde quedó plasmada parte de la identidad y la memoria del barrio.
La tarde fue emotiva: feria de emprendedoras, fotografías antiguas compartidas entre los vecinos y una torta de cumpleaños como broche de oro.
Participaron bandas locales como Los Discípulos de Apolo, Santiago Giles y Klim Klam, que aportaron música y alegría a lo largo de la tarde.
El broche final llegó a todo ritmo y color con el desfile de la murga “Los Insoportables de Albertina”, que coronó una celebración atravesada por el orgullo y el sentido de pertenencia.
El nombre que toma en homenaje a la esposa de Francisco Siritto, Albertina Bolh. Ellos fueron los pioneros que se instalaron en la Estancia Albertina con la visión de impulsar grandes proyectos y sentar las bases de lo que hoy es Villa Albertina Su espíritu emprendedor y su compromiso fueron claves para la comunidad y para la llegada del tranvía.
Por aquellos años, Albertina tenía apenas un destacamento policial, una escuela, una canchita de fútbol del Club Mariano Moreno y una oficina de correos. El barrio fue pionero en la producción de agua envasada a través de una fábrica a cargo de la familia Bernasconi.
Albertina se fue loteando y poblando hasta ser uno de los barrios más habitados de Lomas con muchas instituciones, comercios y emprendimientos productivos. La localidad también cuenta con piletas de agua salada en el Parque del Municipio y en el Campo de Deportes del Club Atlético Los Andes. Otro lugar histórico es el Club Agua Mineral, donde todavía existen restos de lo que era una vertiente de agua.