La Expo Lomas 2026 estará hasta el domingo en la Plaza Grigera de Lomas, con entrada gratuita y una propuesta que reúne comercios, artesanos y artistas. En ese escenario, un grupo de personas ciegas y con baja visión decidió dar un paso muy especial: salir por primera vez a mostrar y vender al público los productos de su propio emprendimiento.
Se trata de "Manos en la Masa. Panificación artesanal", un proyecto nacido en el Centro de Rehabilitación para Personas con Discapacidad Visual de Lomas de Zamora a partir de una necesidad compartida: encontrar nuevas herramientas y oportunidades de capacitación y salida laboral. El nombre nació de manera colectiva, Cristian explicó a La Unón que surgieron muchas propuestas y que finalmente "el nombre lo elegimos con una marea de nombres donde, como una masa, cada uno agregó un ingredientes y gustosos los amasamos y nació 'manos en la masa'".
Actualmente son cuatro integrantes los que participan de la elaboración. Cristian, maestro pizzero y rotisero con experiencia laboral en el rubro, trabaja junto a Miguel y Carlos en los panificados, mientras que Cristina se ocupa principalmente de la elaboración de las galletitas. "Lo formamos personas ciegas y con baja visión. Cada uno tiene una función y nos ayudamos los unos a los otros", detalló Cristian.
La producción incluye galletitas, prepizzas, grisines, torta de ricota y pastafrola de membrillo y dulce de batata. En el caso de las galletitas, elaboran seis variedades: pepas de dulce de leche, membrillo y dulce de batata, además de opciones con semillas, cacao y frutos secos.
Capacitarse para producir y emprender
En el centro tuvieron un curso de manipulación de alimentos a cargo de la técnica en control bromatológico Soledad Kofman, a través de la Subsecretaria de Desarrollo Productivo. Tras completar la capacitación, los integrantes obtuvieron el carnet de manipulador de alimentos, de jurisdicción nacional y con una vigencia de tres años.
Para Cristina, el curso significó mucho más que cumplir con un requisito. "Fue un descubrimiento asombroso de cómo teníamos que manejarnos en una cocina, en la elaboración y en la conservación de los alimentos", contó. La capacitación también les permitió revisar prácticas cotidianas y aprender nuevas formas de trabajar con los alimentos de manera segura y responsable. "Fue fabulosa. Me abrió un montón la cabeza y me di cuenta de muchas cosas que tenemos incorporadas diariamente en las que tenemos que estar muy atentos", agregó.
En el centro realizan diferentes actividades para personas con discapacidad visual.
La primera gran experiencia de venta en la ExpoLomas
Aunque el grupo ya tuvo una experiencia previa, en la Feria del libro que organizó la Agencia para personas con discapacidad en Banfield, la participación en la ExpoLomas representa un desafío diferente y una oportunidad para que los conozcan. "Por ser nuestra primera vez estamos ansiosos por la aceptación e integración a la comunidad", expresó Miguel.
Para Cristina, además, hay una preocupación muy concreta: que los productos sean ricos, saludables y estén elaborados con la mejor calidad posible. "Lo que me interesa mucho es que el producto sea bueno, sea sano, que a la gente le guste, que tenga ganas de volver a comprarlo", explicó. Incluso contó que, al elaborar cada galletita, piensa en cómo la recibirían sus propios nietos, "me hago abuela de todos los nietos que van a probar mis galletitas", expresó.
"Manos en la Masa" llega con una misión propia: mostrar lo que son capaces de hacer, compartir sus productos y generar nuevas oportunidades. "Vengan, van a ver con qué voluntad estamos todos haciendo algo para ustedes, para la sociedad y para nosotros", invitó Cristina.
La producción incluye galletitas, prepizzas, grisines, torta de ricota y pastafrola.
El encuentro con la comunidad
Para el grupo, el evento también será una oportunidad para recibir la opinión directa de quienes se acerquen al stand, conocer que productos gustan más, evaluar los envases y descubrir qué aspectos pueden mejorar. "Es la oportunidad de lanzar un producto y, si es necesario, mejorarlo", sostuvo Cristina.
Además, Cristian considera que el conecto con los vecinos permite abrir una conversación sobre las dificultades que enfrentan cotidianamente las personas con discapacidad visual. Una de ellas tiene que ver con los obstáculos que encuentran en las veredas, como vehículos estacionados en lugares de tránsito o elementos que bloquean las baldosas podotáctiles. "Queremos conversar con los vecinos y concientizarlos en cosas que no conocen", explicó.
Trabajo, autonomía e inclusión
Para los integrantes de "Manos en la Masa", poder producir y ofrecer sus propios productos representa recuperar una dimensión fundamental: la posibilidad de trabajar, "no por ser ciegos y disminuidos visuales pretendemos privilegios, sino nuestro derecho a poder trabajar”, afirmó Cristian.
Cristina lo describió desde su propia experiencia: "Para mí el trabajo me dignificó" y agregó "sentirse útil es el primer paso de un cambio de vida. Yo genero mis propias oportunidades. Soy capaz". "Salgo de mi lamento de por qué me pasó a mí esto y ahora qué hago, es importantísimo para mí tener una ocupación laboral. Primero porque tengo la cabeza ocupada. Segundo, porque monetizo, genero dinero, genero mis propias oportunidades y puedo bancarme mi vida como yo quiero. Poco o mucho, es importantísimo. Me siento útil, útil a la sociedad y útil a mí misma. Y no dependo de todo el entorno familiar", subrayó.
Carlos comparte esa mirada y aseguró sentirse comprometido y esperanzado con el proyecto. Además, adelantó que el emprendimiento podría ampliarse en el futuro hacia otros rubros como fragancias, artesanías en telar, productos de huerta, para los que también se están capacitando; "me siento agradecido y esperanzado", cerró.
El emprendimiento podría ampliarse en el futuro hacia otros rubros.