Los trabajadores aceiteros de la fábrica Dánica de Llavallol llevan adelante una protesta frente al anuncio del cierre de la planta, estimado el 30 de septiembre.
El grupo propietario de Dánica en Llavallol tiene previsto cerrar la planta el 30 de septiembre. Los trabajadores reclaman para preservar sus puestos.
Los trabajadores aceiteros de la fábrica Dánica de Llavallol llevan adelante una protesta frente al anuncio del cierre de la planta, estimado el 30 de septiembre.
Desde el lunes, cuando fueron notificados por parte de los dueños de la empresa, los trabajadores realizan un acampe en las puertas de la planta. Se trata de unos 30 empleados que buscan preservar sus puestos de trabajo.
La permanencia frente a la fábrica comenzó luego de que los trabajadores encontraran, el sábado 19 de septiembre, un aviso que comunicaba el cierre de la planta para fin de mes. Según explicó Sebastián Guastavino, uno de los empleados, hasta el momento recibieron esa notificación y un mensaje enviado por WhatsApp.
Los trabajadores se organizan mediante turnos para sostener el acampe y esperan que la audiencia prevista para este jueves permita avanzar en una alternativa que evite la pérdida de las fuentes laborales.
La situación tiene un antecedente reciente. A fines de 2024, los empleados habían atravesado otro conflicto por la continuidad de la actividad y, según relató Guastavino, lograron mantener la producción con acompañamiento del sindicato y del Gobierno bonaerense.
El trabajador sostuvo que posteriormente el ritmo de producción se mantuvo estable y que no habían registrado una caída en la actividad. Sin embargo, señaló que unas dos semanas antes del anuncio del cierre comenzaron a observar movimientos de mercadería que despertaron preocupación.
De acuerdo con lo expresado por los empleados, la empresa atribuyó la decisión a una disminución del consumo. Los trabajadores cuestionan que ese argumento se corresponda con el nivel de producción que registraba la fábrica y reclaman que se analicen otras opciones antes del cierre.
El eventual impacto, además, podría alcanzar a personas que trabajan para servicios vinculados a la planta, como comedor, limpieza y mantenimiento.
La principal preocupación está puesta en las aproximadamente 30 fuentes laborales directas que quedarían comprometidas. Entre los empleados hay trabajadores con más de diez años de antigüedad y algunos que llevan cerca de 25 años en la fábrica.
La planta de Dánica funciona en Llavallol, localidad de Lomas de Zamora, y sus trabajadores buscan que la audiencia con el Ministerio de Trabajo y la empresa permita destrabar el conflicto antes del 30 de septiembre.