Con 93 votos, la Escuela Secundaria Nº79 de Banfield pasó a llamarse “Soldado Marcelo Daniel Massad”, en homenaje al banfileño que perdió la vida en la Guerra de Malvinas.
Egresado del Colegio San Andrés, Marcelo Massad soñaba con ser contador público. Murió en Malvinas con 19 años, tres días antes que se rindieran las tropas argentinas.
La Escuela Nº81 lleva el nombre de un chico desaparecido en dictadura
Con 93 votos, la Escuela Secundaria Nº79 de Banfield pasó a llamarse “Soldado Marcelo Daniel Massad”, en homenaje al banfileño que perdió la vida en la Guerra de Malvinas.
Seguramente, todos los lomenses escucharon alguna vez el nombre Marcelo Daniel Massad, porque era era una persona muy querida. Nacido el 31 de diciembre de 1962, hijo de Dalal Massad y Osvaldo Massad, egresó del Colegio San Andrés, en Banfield Este, y soñaba con ser contador público. También fue arquero de la quinta división del Club Banfield.
En el verano de 1981, había sido convocado para recibir el número que definiría su destino en el servicio militar obligatorio. Durante la espera en la fila, un encuentro fortuito con un amigo cambió su suerte. Al ceder su turno a la persona detrás de él, aquel chico recibió un número bajo y quedó exento de la conscripción. Marcelo, por su parte, fue asignado al regimiento en La Plata y posteriormente enviado a Malvinas.
Llegó a las islas en Pascuas de 1982. La noche del 11 de junio, durante la batalla de Monte Longdon, una de las más cruentas de la guerra, desoyó la orden de repliegue para alertar a un grupo de soldados que no habían escuchado la retirada. Una ráfaga enemiga de una ametralladora atravesó su pecho: falleció con apenas 19 años, dos meses después de llegar a las Islas.
Massad murió tres días antes de que se anunciara la rendición de las tropas argentinas mientras ayudaba a un compañero en pleno combate. Es por eso que la obra creada por el artista y escultor Jorge Gionco en la terminal de las calles Vergara y Cochabamba lleva el nombre de “La Piedad de Massad”, representando el sacrificio y solidaridad del soldado de clase 62.
La habitación de Marcelo, que aún permanece intacta en la casa de sus padres, fue mencionada como un espacio de memoria y, de ahora en adelante, la Escuela Secundaria Nº79 también será “otro templo de su recuerdo, no solo para honrar su sacrificio, sino para formar ciudadanos críticos, solidarios y comprometidos”.
Marcelo Daniel ya descansa en paz en el Cementerio de Darwin: es uno de los soldados identificados y en su tumba yace su nombre y apellido. Su familia integra desde hace más de 40 años la Comisión de familiares de caídos en Malvinas.