Una docente de una escuela de Banfield se encontró con una escena repudiable a pocas horas del 24 de marzo. Los pañuelos blancos que habían confeccionado los estudiantes fueron arrancados y tirados a la basura.
Ocurrió en la Escuela Primaria Nº33 de Banfield. Tiraron a la basura el trabajo que habían hecho los estudiantes para conmemorar los 50 años del Golpe.
Una docente de una escuela de Banfield se encontró con una escena repudiable a pocas horas del 24 de marzo. Los pañuelos blancos que habían confeccionado los estudiantes fueron arrancados y tirados a la basura.
Todo ocurrió en la Escuela Primaria Nº33 "Sargento Cabral", ubicada en la calle Supe 1824, en Banfield Oeste. Los alumnos habían decorado la entrada del establecimiento con pañuelos blancos para conmemorar el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
La iniciativa se realizó en el marco de la campaña “Florecerán Pañuelos”, impulsada por las Abuelas de Plaza de Mayo para recordar los 50 años del Golpe de Estado de 1975. Sin embargo, en las últimas horas, todo fue destruido.
Una profesora llegó a la escuela y se encontró con los pañuelos en el tacho de basura que está en la entrada de la escuela. La situación generó una profunda indignación en la comunidad educativa de Lomas de Zamora.
“Esos pañuelos no eran ‘política’, eran voces. Voces de niños y niñas que están aprendiendo a pensar, a preguntar, a construir memoria. Porque el 24 de marzo no es un día más: es un día para reflexionar, para recordar nuestra historia y para comprometernos a que el ‘Nunca Más’ sea una realidad y no sólo una frase”, comentó la docente que estuvo a cargo de esta iniciativa.
En la misma línea, se dirigió a quienes cuestionaron esta actividad: “No adoctrino. ¡Educo! Trabajo desde lo que corresponde, desde los contenidos, desde los valores democráticos y el respeto por los derechos humanos. Pero lo que duele es que, al intentar callar estos espacios, no se me está cuestionando a mí: se están silenciando las voces de los estudiantes y de las familias que acompañan estos procesos”.
Luego de filmar la destrucción de toda la decoración que habían hecho sus alumnos, la docente remarcó que “hay gestos que hablan de una sociedad atravesada por la intolerancia, donde a veces se pierde de vista lo esencial: el respeto, la memoria y la posibilidad de construir juntos”.
Los docentes decidieron volver a colgar los pañuelos en la entrada del colegio e invitaron a la reflexión en este día tan triste. “Elijo seguir. Seguir enseñando, seguir abriendo espacios de reflexión, seguir apostando a que las nuevas generaciones puedan crecer con memoria, con pensamiento crítico y con empatía”, cerró la maestra.