Queridos amigos del Diario La Unión de Lomas de Zamora: con el sabor del primer mate de 2026 todavía en la boca y el eco de los abrazos de Año Nuevo, quiero agradecerles de corazón por haber acompañado cada columna en La Unión durante 2025.
Ya pasada la celebración de Año Nuevo, es lindo recordar qué une a los lomenses: una plaza, Las Lomitas, una cancha de fútbol, siempre con esencia de barrio.
Queridos amigos del Diario La Unión de Lomas de Zamora: con el sabor del primer mate de 2026 todavía en la boca y el eco de los abrazos de Año Nuevo, quiero agradecerles de corazón por haber acompañado cada columna en La Unión durante 2025.
Fue un año intenso, con desafíos y alegrías, pero también un año en el que vecinos y vecinas como ustedes hicieron que estas páginas resonaran con vida, historias compartidas y sentido de comunidad.
Estar junto a ustedes cada semana -sentir el ida y vuelta de opiniones, comentarios y saludos- es un privilegio que no doy por sentado. En estas líneas buscamos siempre reflejar algo muy simple y a la vez enorme: quiénes somos cuando miramos alrededor y reconocemos nuestras calles, nuestros gestos, nuestras costumbres.
Ahora que 2026 recién empieza, deseo para todos ustedes un año de salud, de encuentros sinceros, de objetivos cumplidos con paciencia y de momentos de paz. Cuando pienso en lo que nos une se me vienen imágenes que cualquier lomense reconoce al instante.
Las caminatas por la Plaza Grigera, punto de encuentro de generaciones, con chicos jugando, adultos charlando y el reloj marcando la vida cotidiana. Los fines de semana en el Parque Municipal, en la Reserva de Santa Catalina o en cualquiera de los cientos de parques y plazas de barrio donde el mate va pasando de mano en mano y el tiempo parece desacelerar por un rato.
El paseo por Las Lomitas, con su movimiento permanente, sus bares, sus mesas llenas de conversaciones. El ritual de “ir a Lomas” a hacer un trámite, mirar vidrieras, cruzarse con alguien conocido y quedarse unos minutos charlando. Podría seguir enumerando escenas: un partido en alguna cancha de los barrios, el saludo del comerciante de siempre, la biblioteca que abre sus puertas, el teatro que ilumina su cartel.
Cada una de esas cosas, tal vez modesta en sí misma, forma parte de una trama mayor que construimos entre todos, todos los días, sin estridencias. Por eso, este mensaje es sencillo pero sincero: gracias por leer, por acompañar, por estar. Gracias por hacer que cada columna tenga sentido, porque detrás de cada palabra hay una comunidad que la hace propia. Que el 2026 nos encuentre caminando las mismas calles, compartiendo nuevas historias y celebrando cada paso, grande o chico, que nos acerque a la ciudad que queremos.
Feliz Año, amigos de Lomas de Zamora. Seguimos juntos en estas páginas —y, sobre todo, en la vida de cada barrio. Hasta la semana que viene.