A un año del crimen de Joaquín Ruffo, el nene asesinado por su padre en Lomas de Zamora, su mamá compartió un emotivo video para recordarlo en esta fecha tan difícil para ella y su familia.
En el triste aniversario del asesinato de su hijo en Lomas de Zamora, Natalia Ciak compartió una serie de imágenes para recordarlo.
A un año del crimen de Joaquín Ruffo, el nene asesinado por su padre en Lomas de Zamora, su mamá compartió un emotivo video para recordarlo en esta fecha tan difícil para ella y su familia.
El 5 de agosto es un día traumático para Natalia Ciak. Hace exactamente un año, le arrebataron la vida a su hijo en un brutal asesinato. El responsable fue Alejandro Ruffo, quien durante mucho tiempo hostigó a su esposa y construyó un vínculo tóxico y violento que finalizó con el crimen del nene de 8 años.
Para Natalia cada día es una lucha dolorosa y pesada, pero la memoria de su hijo sigue presente. En este día donde los recuerdos calan hondo, ella intenta quedarse con los buenos momentos que pasó con Joaquín.
Natalia compartió a La Unión un conmovedor video que reúne algunos recuerdos junto a su hijo. La frase del comienzo es desgarradora: “1 año desde que ya nadie me dice mamá”.
Una serie de imágenes de Joaquín con Natalia, desde que era bebé hasta sus 8 años, ilustran el video que hoy se hace difícil ver. De fondo se oye el tema Beautiful Things (“Cosas hermosas”, en español), de Bensoon Boone.
El video cierra con otra frase, que es más bien un mensaje de Natalia para Joaquín: “El amor que dejaste en mi vida será eterno, como el cielo que ahora habitas”.
En las últimas horas, Natalia le expresó a La Unión el profundo dolor que atravesaba en los momentos previos a esta fecha tan dura para ella. “Pasé dos días en cama sin salir. Me cuesta respirar. Me duele todo el cuerpo porque es un dolor inmenso, interminable. Es mi hijo”, afirmó a este medio.
Además del recuerdo y la ausencia de su hijo, la madre de Joaquín se angustia al repasar el terrible hostigamiento que vivió con su pareja y cómo nadie pudo darle una solución. “Me duele no haber sido oída cuando pedí ayuda. Ser tildada de loca o nerviosa. No soportaba, sobrevivía día a día a agresiones diarias por todos los medios. No estamos locas. Son patrones que se repiten y necesitamos ser oídos, leídas. Son nuestros hijos e hijas”, enfatizó.