Luego de ser testigo de alianzas y traiciones, el lomense Nazareno Pompei decidió ir por todo y anunció, en una charla a solas frente al micrófono del stream, que se terminaron las contemplaciones en la casa de Gran Hermano Generación Dorada.
El lomense Nazareno Pompei contó que cambió de rumbo en su estrategia dentro de la casa de Gran Hermano Generación Dorada.
Luego de ser testigo de alianzas y traiciones, el lomense Nazareno Pompei decidió ir por todo y anunció, en una charla a solas frente al micrófono del stream, que se terminaron las contemplaciones en la casa de Gran Hermano Generación Dorada.
"A partir de ahora, las decisiones del juego las voy a tomar pura y exclusivamente en base a lo que yo considero", sentenció Nazareno Pompei en vivo en Telefe.
El exfutbolista de Los Andes aseguró que su prioridad es su propia tranquilidad: "Si tengo que aceptar que las balas caigan para acá, lo voy a aceptar".
Lo más fuerte del descargo de Nazareno Pompei fue su renuncia a los vínculos emocionales dentro del reality de Telefe. "Ya no empatizo más con nadie, ya no caigo en el juego de victimización de nadie. Tampoco en la manipulación", afirmó.
Nazareno Pompei admitió que, para sobrevivir, adoptará herramientas que antes rechazaba: "Voy a aprender a falsear, eso es parte de Gran Hermano. A decirles lo que quieren escuchar".
Según sus propias palabras, su plan consiste en "empezar a cortar cabezas y debilitar grupos". El participante se mostró indignado con los manejos de sus compañeros: "Se matan por atrás. Corté menos diez con eso. La casa te obliga a jugar solo".