Natalia Oreiro confesó que arribó a la Argentina desde su Uruguay natal gracias a Xuxa, una experiencia que marcó el inicio de su carrera como artista y que se convirtió en un punto inicial de una nueva etapa en su vida.
Natalia Oreiro se refirió a los concursos que ganó para convertirse en una de las paquitas de Xuxa y cómo fue su posterior llegada a la Argentina.
Natalia Oreiro confesó que arribó a la Argentina desde su Uruguay natal gracias a Xuxa, una experiencia que marcó el inicio de su carrera como artista y que se convirtió en un punto inicial de una nueva etapa en su vida.
Hace unos años, en una charla virtual con Agustín “Rada” Aristarán para el programa RadaHouse, la actriz recordó cómo un concurso vinculado a Xuxa fue el punto de partida de su historia en nuestro país. “Yo empecé siendo Paquita de Xuxa”, contó, aunque también reveló que finalmente no lo logró.
Natalia Oreiro explicó que ganó un casting en Uruguay y luego otro en Argentina, donde se reunían las candidatas de distintos países. Ella fue la elegida, pero la propia Xuxa decidió tomarse un descanso en ese momento.
“No, no, nunca ejercí de Paquita, digamos. Gané el casting en Uruguay, un concurso, luego uno en Argentina. Pero ella se tomó como un break”, recordó.
Según explicó, el premio del concurso fue un auto, aunque la actriz tenía apenas 16 años y no manejaba. “Con lo que yo había ganado, que era un auto, yo no manejaba, tenía 16 años, y ahora con 40 no manejo”, comentó con humor. Finalmente, vendió el auto y con ese dinero se instaló en Buenos Aires.
Natalia Oreiro comentó que ese inicio frustrado con Xuxa fue una experiencia que la impulsó a quedarse en el país. Cuando logró establecerse en un departamento, comenzó a presentarse en castings. Según explicó ella, ese paso fue decisivo para iniciar su carrera en la televisión argentina.
Su primera experiencia fue como extra en una novela de El Nueve. “Era como una extra, pero me pagaba actores, me pagaban a bono”, explicó.
“Igual los actores, los actores importantes de la novela, me decían que no me maquillara, que en realidad no iba a salir. No todos; de hecho, algunos llegaron a ser muy amigos míos. Pero yo me maquillaba igual”, recordó.