El mercado de pases de Lanús sumó un dolor de cabeza inesperado. Cuando todo indicaba que Facundo Batista se transformaría en el nuevo centrodelantero del Granate, las negociaciones se rompieron de forma definitiva. El atacante uruguayo, cuyo pase pertenece a Peñarol, no llegará al fútbol argentino.
Batista ya se encontraba en Buenos Aires y tenía turno para realizarse la revisión médica correspondiente. Sin embargo, al momento de pasar los acuerdos verbales al papel, surgieron discrepancias insalvables entre la comisión directiva de Lanús y el entorno del futbolista. Las modificaciones de última hora en las condiciones contractuales terminaron por dinamitar la transferencia, que iba a concretarse mediante un préstamo por una temporada.
Un pase caído de forma inesperada
Según anunció el periodista César Luis Merlo, las diferencias surgieron entorno a los montos finales pretendidos por el jugador respecto a lo charlado inicialmente. De esta manera, la dirigencia Granate plantó bandera y decidió no ceder ante las nuevas exigencias de su representación.
Sin acuerdo posible, el futbolista de 27 años seguirá en Peñarol, con lo cual ahora la dirigencia de Lanús tendrá que buscar una alternativa para concretar la llegada de un delantero.
La búsqueda de un Plan B para Lanús
Esta baja altera los planes del cuerpo técnico comandado por Mauricio Pellegrino. El entrenador consideraba a Batista como la pieza ideal para competir directamente por el puesto con Walter Bou y Yoshan Valois, de cara a la exigente triple competencia del semestre.
Con el libro de pases en marcha, la secretaría técnica de Lanús ya activó los contactos por otras opciones. El radar apunta principalmente a artilleros del mercado extranjero y a nombres que queden libres, con el objetivo de cerrar una alternativa ofensiva de jerarquía lo antes posible.