Talleres de Escalada volvió a sonreír ante su gente en un encuentro cambiante, vibrante y con un ritmo frenético de principio a fin. Cuando las papas quemaban y el marcador jugaba en contra por 2-1, apareció la jerarquía y el oportunismo de su carta de gol: Federico Martínez.
El ex Los Andes se despachó con un soberbio triplete para sentenciar el 3-2 definitivo y mantener a Talleres en la tercera posición, a tiro del líder Excursionistas. Con la pelota del partido bajo el brazo y una sonrisa imborrable, el atacante albirrojo compartió sus sensaciones en la zona mixta: “Sabíamos que iba a ser un partido durísimo, San Martín es un rival que no te regala nada. Arrancamos bien con el primer gol de cabeza, pero nos descuidamos antes del entretiempo y ellos lo dieron vuelta con mucha eficacia. La verdad es que este grupo demostró una muestra de carácter enorme para reponerse rápido”, confesó el goleador.
Talleres de Escalada se posiciona en la tercera colocación de la Primera B y está a la expectativa. Una victoria necesaria, ya que el conjunto dirigido por Lucas Licht hacía dos partidos que no ganaba y ahora suma 67 puntos y desde lo anímico sumó tres puntos valiosos.
El valor de la reacción inmediata de Talleres de Escalada
El Tallarín sufrió un golpe duro al inicio del complemento cuando Rodrigo González puso en ventaja a la visita. Sin embargo, la reacción local tardó apenas un suspiro gracias a una nueva combinación aérea entre Fernando Enrique y el propio Martínez. “El centro de Fernando en el segundo gol fue un puñal. Sabíamos que la pelota parada iba a ser clave en un desarrollo tan cerrado. Entré convencido por el segundo palo y por suerte se nos dio el empate rápido, que fue el envión anímico que necesitábamos”, analizó sobre el transitorio 2-2.
El delirio total en Escalada llegó a los 29 minutos de la segunda mitad, cuando Federico Martínez recibió un lateral en el área, la bajó de pecho y ensayó una gran media vuelta de zurda que dejó sin chances a Maximiliano Gagliardo. Al rememorar la jugada del triunfo definitivo, el '9' expresó: “Cuando la paré de pecho sentí la marca encima y no dudé; giré y le pegué al arco. Ver que entró y escuchar el grito de la gente fue algo único. En lo personal es una alegría inmensa meter tres goles, pero me quedo mil veces con el esfuerzo de mis compañeros que corrieron hasta el último minuto”.
Ilusión intacta en el campeonato
Con este triunfo clave, Talleres de Escalada alcanza las 67 unidades en la tabla general, consolidándose en los puestos de vanguardia de la Primera B Metropolitana y pisándole los talones a Excursionistas. Aunque la pelea es palmo a palmo, Federico Martínez prefiere mantener los pies sobre la tierra, pero sin dejar de soñar en grande.
“Este triunfo nos da una vida más y ratifica que estamos para pelear. Ahora se viene una final ante Sportivo Italiano de visitante. No podemos aflojar ni un segundo si queremos cumplir el objetivo. Este equipo tiene hambre, tiene fútbol y, sobre todo, no se entrega nunca”, concluyó la figura de la tarde antes de perderse en el calor del vestuario local.