Brian Fernández tuvo un fugaz paso por Talleres de Escalada.
Cuando parecía que Brian Fernández se reinsertaba en el fútbol uruguayo, volvió a pegar un portazo y abandonó Fénix, club de la Segunda División. El ex Talleres de Escalada rescindió contrato antes de debutar, luego de haber realizado la pretemporada en la previa del inicio de la competencia.
En mayo del año pasado, Fernández firmó en Talleres de Escalada. El club hizo uso del cupo por lesión de un juvenil y le abrió las puertas en un plantel que necesitaba un golpe anímico en la lucha por evitar el descenso.
El oriundo de Santa Fe venía de Almirante Brown. Con un pasado vinculado a las adicciones, convivió en la casa del entrenador Eduardo Bazán Vera (exjugador y campeón con Temperley). Pero, en Remedios de Escalada participó de cuatro partidos en la máxima categoría del ascens o y, tras un parte médico en la antesala a enfrentar a Gimnasia y Esgrima de Mendoza, se lo tragó la tierra y se borró del mapa.
Brian Fernández, Talleres de Escalada
Brian Fernández jugó cuatro partidos con el Albirrojo.
A solo 47 días de su llegada a la institución, el delantero decidió desvincularse por “motivos personales”, generando preocupación.
El club con sede en el Barrio Capurro, de Montevideo, emitió un comunicado al respecto: “El Centro Atlético Fénix informa que se acordó la rescisión de contrato con el futbolista Brian Fernández, quien deberá permanecer en Argentina para atender asuntos personales que requieren su presencia. El club le desea lo mejor en los personal y en sus próximos desafíos”.
Brian Fernández atravesó por la misma situación en Chile, cuando recaló en Coquimbo Unido a mediados de diciembre de 2024. En el país trasandino había jugado para Unión La Calera (2018), con 12 partidos y 11 goles.
Su estadía en el Pirata duró menos de dos semanas. El jugador explicó que necesitaba estar cerca de su familia. A pesar de haber participado de la pretemporada, abandonó la institución antes del inicio del torneo de Primera División que consagró campeón a Coquimbo Unido. Lo mismo ocurrió en San Luis de Quillota (2023), donde también se fue antes de estrenarse.