Desde el Gobierno de Javier Milei observan con resquemor la renuncia del director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), Marco Lavagna. El hombre detrás de los números de la inflación se habría ido, en principio, por desacuerdos con la nueva metodología impuesta por el Gobierno para la medición.
La salida del funcionario fue confirmada por fuentes oficiales y se produce en un escenario de "ruidos internos" debido al congelamiento de salarios en el instituto, situación que tensó la relación con la planta de trabajadores.
La imagen del extitular del Indec
Lavagna, quien había asumido el 30 de diciembre de 2019, gestionó una etapa caracterizada por la continuidad en la normalización de las estadísticas públicas, manteniendo cierta "transparencia" ante la opinión pública.
Su partida coincide con un momento técnico crucial: la puesta en marcha del renovado Índice de Precios al Consumidor (IPC). Esta actualización incluye la adopción de la clasificación Coicop 2018, que eleva a 13 las divisiones de relevamiento (sumando "Seguros y servicios financieros"), y utiliza la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-18 para ponderar los consumos de manera más actual.
La sospecha sobre Javier Milei
La noticia encendió las alarmas en el gremio ATE Indec. Su delegado, Raúl Llaneza, advirtió: "Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a 8 días de la salida del IPC con la nueva ponderación".
Desde el sindicato exigieron un "Indec independiente del poder político".
FUENTE: nota.texto7