La histórica fábrica de neumáticos Fate, controlada por la familia Madanes Quintanilla, confirmó despidos y el cierre definitivo de su planta en Virreyes, San Fernando, y el despido de 920 empleados. La noticia fue un impacto muy grande y los trabajadores tomaron la fábrica. Horas después, el Gobierno de Javier Milei dictó la Conciliación Obligatoria, pero se especula con que podría ser una trampa para cristalizar los despidos.
Alejandro Crespo, secretario general del SUTNA, calificó el cierre como ilegal: “La empresa anunció un cierre ilegal, había un compromiso de no despedir hasta el 30 de junio. Esto no es una PyME, esto es uno de los holding más grandes del país”. Además, Crespo sostuvo que "esto sucede a pocos días de la reforma laboral”.
Un alerta por la conciliación obligatoria de Javier Milei
Como parte de las distintas agrupaciones de izquierda, que acompañan el conflicto, Manuela Castañeira del Nuevo Mas, sostuvo: "Alertamos que la conciliación obligatoria es una maniobra ya que significa dejar a los trabajadores afuera de la planta al hablar de 'suspensiones que están vigentes'. La salida al conflicto es la reapertura de la planta y que los trabajadores ingresen a trabajar".
El gobierno de provincia de Buenos Aires también dictó la conciliación obligatoria en el conflicto laboral entre la empresa FATE y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentina (SUTNA) por el plazo de quince días.
Con la conciliación se frenan por 15 días los despidos y se buscará una salida dialogada al conflicto. "Lo que veo es un proceso de suspensiones que culminó el año pasado y ahora estamos en un proceso de industricidio. En referencia a lo que pasó en la década del 90, desde mi experiencia, creo que estamos en el año 98 con cierre de plantas y despidos", describió Walter Correa, ministro de Trabajo bonaerense.