Murió el perro que había sido enterrado vivo días atrás en la localidad de Monte Grande. Desde el refugio que lo asistió pidieron justicia por su muerte.
Lo confirmaron desde el refugio que intervino en su recuperación. El perro estaba muy enfermo. Pidieron justicia y que avance la investigación contra su dueño.
Murió el perro que había sido enterrado vivo días atrás en la localidad de Monte Grande. Desde el refugio que lo asistió pidieron justicia por su muerte.
El terrible caso había ocurrido en una casa ubicada en la esquina de las calles La Calandria y Bolívar, muy cerca del límite con la localidad de Canning. Un hombre cavó un pozo y enterró vivo a un perro en el terreno lindero a la vivienda.
Al ver lo que pasaba, los vecinos tomaron coraje y decidieron entrar a la propiedad para rescatar al animal. Luego, llamaron a la Policía para hacer una denuncia por maltrato animal. El perro fue rescatado para brindarle atención veterinaria.
El refugio Colmillitos al rescate intervino en gran parte de su internación. Lo bautizaron Rocky y día a día informaban su evolución. El estado de salud del perro era grave, ya que además de las secuelas por ser enterrado vivo, padecía de moquillo.
Recientemente habían pedido tránsito para Rocky, ya que necesitaba contención y acompañamiento tras salir de la internación. Lamentablemente, tras varios días de cuidados intensivos, el corazón de Rocky dejó de latir.
“Hoy nos toca despedir a Rocky. Y no hay palabras que alcancen para explicar el dolor que sentimos”, fueron las primeras palabras de los encargados del refugio para comunicar la triste noticia. En la misma línea, apuntaron contra la persona que había intentado matarlo.
“A Rocky lo enterraron vivo. Su propio dueño, Pedro Delfino, lo condenó a un sufrimiento que ningún ser vivo debería atravesar. Tenía moquillo, estaba en un estado delicadísimo y, aun así, decidimos luchar por él hasta el último segundo. Hicimos absolutamente todo lo que estuvo a nuestro alcance para salvarlo. Pero esta vez no pudo ser”, lamentaron.
Como consuelo, informaron que “Rocky se fue rodeado de amor” y de “personas que estuvieron pendientes de él, que lo acompañaron, que le dieron mimos, cariño y que hicieron fuerza hasta el final” para que pudiera salir adelante. “Se fue en paz. Se fue conociendo, aunque fuera por poquito tiempo, el amor que nunca había tenido en su vida”, remarcaron.
Tras la muerte de Rocky, desde el refugio reiteraron el pedido de justicia. El caso ya está judicializado y tiene a su dueño como imputado, aunque por ahora no hubo avances significativos.
“Pedimos justicia por Rocky. No vamos a permitir que su historia quede en el olvido. No vamos a naturalizar la crueldad ni a mirar para otro lado. Lo que le hicieron tiene que tener consecuencias. Pedro Delfino tiene que responder por lo que le hizo a Rocky”, enfatizaron desde Colmillitos al rescate.