miércoles 25 de marzo de 2026
21 de diciembre de 2020
EXPERIENCIAS

Desde Italia y Perú a Lomas, en busca de un futuro mejor

Vincenzo y Adolfo, dos inmigrantes, cuentan cómo llegaron al país por distintas situaciones, pero con el mismo sueño: tener una mejor calidad de vida.

Hace unos días se conmemoró el Día Internacional del Migrante, en homenaje a todas las personas que debieron abandonar su lugar de origen, por cualquiera que sea la circunstancia, y rehacer su vida a miles de kilómetros de su lugar natal. Vicenzo Fiumara y Adolfo Huañahue son vecinos de Lomas, pero nacieron en Italia y en Perú respectivamente. Sus historias de vida y el motivo que los movilizó para llegar a Argentina son muy diferentes, pero ambos son agradecidos al país y a la localidad por recibirlos con los brazos abiertos.

FUERZA MAYOR

Vincenzo Fiumara llegó a Argentina en 1951, con un año de edad, por la decisión de sus padres de dejar atrás, en el pasado, a una Italia devastada por la Segunda Guerra Mundial. En búsqueda de un futuro mejor y más próspero, se embarcaron hacia tierras argentinas. Cruzar el Atlántico era, para el papá de Vincenzo, un nuevo renacer: Francisco fue combatiente de la guerra y estuvo dos años como prisionero en un campo de concentración en Francia, donde vio pasar de cerca a la muerte, se escapó y logró conservar ese tesoro que se llama vida.

Francisco, papá de Vincenzo, fue combatiente de la Segunda Guerra Mundial y estuvo dos años como prisionero en un campo de concentración en Francia, donde vio pasar de cerca a la muerte, se escapó y logró conservar ese tesoro que se llama vida.

"Los primeros años después de la Guerra fueron caóticos. En medio de escombros, no había trabajo, por eso mis padres decidieron venir a Argentina", empezó a contar Fiumara acerca de la historia familiar.

"Llegamos a Lomas gracias a un primo de la familia. Vivíamos cerca de Camino Negro, que en ese momento era todo campo, en una casa muy humilde", rememoró Vincenzo sobre su dura infancia y lo que debieron luchar para salir adelante.

Nacido en Calabria, se crió y creció en Argentina: hizo la primaria en la Escuela Nº14 y la secundaria en el Colegio Industrial de Temperley. "Estudié ingeniería en la UTN de Avellaneda y, como me costaba conseguir trabajo, me volqué a la venta de diarios y a la encuadernación, oficio que llevo a cabo hace más de 50 años", aseguró. Una vida marcada desde el principio por el sacrificio, el esfuerzo y con el logro de conseguir las metas sin que nadie le regale nada.

Este país me dio todo, acá me eduqué y tengo mujer e hijos argentinos. Con todas las crisis que hubo, jamás se me cruzó por la cabeza irme. Siempre fui un convencido de que me tenía que quedar a lucharla acá.

APUESTA

Adolfo Huañahue nació en Perú en 1976, más precisamente en Apurímac, y su historia de cómo llegó a Argentina es digna de contar. En su país natal, Adolfo se dedicaba al servicio terciario de obras públicas y a la exportación textil hacia Venezuela, pero una paralización en el empleo hizo que se replantara su futuro. "Un amigo me llamó y me propuso ir a Argentina a probar suerte. Le dije que sí, pero sin creer que iba a ser capaz de sacar los pasajes. Cuando me contó que los había comprado, no lo podía creer. Fue una aventura", rememoró Huañahue.

"Viajé solo, estuve un tiempo buscando para invertir y después traje a mi familia", contó Adolfo, que llegó al país hace tres años, vivió en Pilar por seis meses y luego se mudó a Lomas. Su intención, junto a su amigo, era inclinarse al rubro textil, pero no consiguieron lograrlo. Sin bajar los brazos, dieron un giro total a sus vidas y se reinventaron gracias al rubro gastronómico: fueron uno de los primeros en instalar en Lomas la comida peruana con los locales Mi Rico Perú (Alsina 1884) y Apuntó (sabor peruano), ubicado en Fonrouge 116.

Apostamos por Argentina y nos parece un excelente país, puedo vivir dignamente con mi esposa y mis dos hijas. De Lomas te puedo decir que me sorprendió su tranquilidad para poder trabajar y su belleza en la zona céntrica.

"Apostamos por Argentina y nos parece un excelente país, puedo vivir dignamente con mi esposa y mis dos hijas. De Lomas te puedo decir que me sorprendió su tranquilidad para poder trabajar y su belleza en la zona céntrica", dijo Adolfo sobre su experiencia a lo largo de estos tres años.

Vincenzo y Adolfo son dos agradecidos por la posibilidad que les brindó Argentina de forjar su vida y sentirse cómodos en un país lejos de su territorio natal. "Llegué con esperanza y con ganas de hacer las cosas bien. Por suerte tengo trabajo, que era lo que vine a buscar, y soy muy feliz", concluyó Adolfo. Para finalizar, Vincenzo agregó: "Este país me dio todo, acá me eduqué y tengo mujer e hijos argentinos. Con todas las crisis que hubo, jamás se me cruzó por la cabeza irme. Siempre fui un convencido de que me tenía que quedar a lucharla acá".

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Lo que se lee ahora
Dos cuadras de Maipú se llenarán de artistas locales. Aún hay lugares disponibles.

Las más leídas

Te Puede Interesar